El Banco de España centrará este año sus esfuerzos de supervisión del sector bancario en ámbitos como el control del riesgo asociado a los préstamos de consumo, a la ciberseguridad y a la situación geopolítica. Lo hace tras constatar un nivel aceptable de solvencia de la banca, pero también una “incertidumbre máxima” y la materialización de nuevos peligros asociados a la situación internacional. Uno de los primeros efectos ya está siendo un retroceso de la demanda bancaria, apreciada en el primer trimestre.
“Las entidades españolas están en la mejor situación posible”, pero “hay que mantenerse muy cautos porque persisten los riesgos geopolíticos y de incertidumbre a los que se enfrentan las economías mundiales”, ha afirmado la directora general de Supervisión del Banco de España, Mercedes Olano. Los bancos deben “adaptarse a entornos cada vez más complejo, con un riesgo geopolítico que se está materializando y es de gran envergadura”, ha añadido.
Advierte de la fuerte dependencia de proveedores externos
Durante la presentación de la memoria anual de supervisión del Banco de España, Olano también ha comentado que en el último año se ha detectado que “continúa la tendencia a aumentar los proveedores externos” por parte de la banca, esto es, a elevar su dependencia de los servicios de plataformas tecnológicas procedentes sobre todo de Estados Unidos.
Olano ha calificado de “muy significativa” la dependencia de proveedores externos y, a la espera de que Europa sea capaz de ganar capacidad, el Banco de España está pidiendo a las entidades que sean conscientes del riesgo geopolítico, que diversifiquen, que eviten una excesiva concentración y que elaboren planes para cambiar entre uno y otro.
El Banco de España quiere ser el supervisor dela IA
También hay preocupación en torno a la IA. Por lo pronto, el Banco de España reclama que se le considere autoridad supervisora de los modelos de alto riesgo y avisa de que la nueva tecnología puede afectar a la ciberseguridad y afectar a la relación entre el banco y el cliente.
En todo caso, el responsable de la supervisión macroprudencial del banco, Carlos Thomas, ha asegurado que “el sector bancario tendría la solvencia suficiente para responder a distintos escenarios adversos”, a juzgar por los test realizados por la propia institución.
La demanda de crédito cae “de forma generalizada”
La presentación de la memoria anual ha coincidido con la publicación de la última edición de la Encuesta de Préstamos Bancarios elaborada por el Banco de España, en la que se aprecia que en el primer trimestre los bancos han endurecido las condiciones de concesión de crédito al tiempo que la demanda de préstamos se está reduciendo “de forma generalizada”.
“La evolución de la demanda ha sido más negativa de lo que las entidades bancarias preveían hace tres meses, en parte por el contexto de mayor incertidumbre asociado a las crecientes tensiones geopolíticas”, según las conclusiones de la encuesta. El descenso de la demanda bancaria es más acusado entre las pymes.
Inspecciones sobre la concesión de hipotecas y peticiones de información sobre la banca en la sombra
El Banco de España también ha hecho peticiones de información para conocer la exposición de los bancos al crédito privado y la banca en la sombra. Está haciendo inspecciones sobre las condiciones de concesión de hipotecas de la banca y considera que, durante el apagón del año pasado, las infraestructuras bancarias funcionaron de forma correcta.
Las nuevas orientaciones de supervisión del Banco de España llegan después de que el año pasado sus técnicos emitieran 48 requerimientos y recomendaciones a diferentes entidades financieras.
Para este año, una de las prioridades es la de aumentar la resiliencia frente a shocks macrofinancieros y geopolíticos, en línea con la estrategia tanto del BCE como de la autoridad bancaria europea, la EBA.
Reforzará la vigilancia de los préstamos para la compra de coches
Dentro del riesgo de crédito, el Banco de España realizará un análisis centrado en el sector de la automoción y los créditos al consumo a las pymes, con inspecciones in situ incluidas.
Otras de las áreas en las que concentrará los esfuerzos será la resiliencia operativa en el ámbito tecnológico. Abordará nuevas pruebas de resistencia en torno a la ciberresiliencia, como hizo en el 20924.
El tercer ámbito de especial preocupación es el riesgo geopolítico. Uno de los objetivos es incluir este tipo de riesgo en las pruebas de resistencia que hace la EBA y ampliarlos a través del test de estrés que prepara para este año el BCE.
En junio, los bancos deberán remitir una prueba de estrés acerca de los efectos sobre la propia entidad de un shock geopolítico que provocase un deterior de la solvencia equivalente a 300 puntos básicos.
El año pasado, la EBA ya abordó entre 51 entidades europeas unas pruebas de resistencia en las que participaron los seis bancos españoles cotizados, esto es, Santander, BBVA, CaixaBank, Bankinter, Sabadell y Unicaja.
En ese momento simuló una contracción económica severa impulsada por tensiones geopolíticas, fragmentación comercial, políticas proteccionistas y shocks persistentes de oferta, lo que causaba fuertes subidas del precio de la energía y de las materias primas.
En este escenario adverso la solvencia de los bancos europeos caída de media en 329 puntos básicos, más que en la media de los españoles, de 179 puntos básicos, según asegura el Banco de España.
“Las entidades significativas españolas toleraron mejor el escenario adverso que el promedio europeo gracias a una mayor generación de margen de intereses, especialmente en el negocio exterior, y una mejor evolución de los gastos estructurales”, dice el Banco de España.
La memoria anual de supervisión también muestra que el año pasado se realizaron 38 inspecciones in situ entre las entidades supervisadas y se impusieron 49 millones de euros en sancionespor incumplimientos en ámbitos prudenciales, de conducta o de lucha contra el intrusismo financiero.
