
BlackRock fijó posición sobre el borrador de Reglamento presentado por la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de Estados Unidos, oponiéndose al límite de 20% que el organismo propone como máximo en reservas tokenizadas para emisores de stablecoins regulados bajo la Ley GENIUS.
En su misiva, entregada el 1 de mayo, el gigante de la gestión de activos argumenta que esta restricción es innecesaria y la califica de «arbitraria», ya que, a su juicio, los riesgos reales de los activos no dependen de si están tokenizados, sino de su liquidez, duración y calidad crediticia.
Según BlackRock, el tope establecido en la propuesta de reglamentación limitaría severamente el crecimiento de su fondo BUIDL. Se trata del mayor fondo tokenizado de bonos del tesoro de EE. UU., que ya respalda cerca del 90% de stablecoins como JupUSD y USDtb y maneja más de USD 2.600 millones en activos.
De ahí que recomiende a la OCC adoptar un enfoque basado en principios de riesgo en lugar de umbrales fijos, abriendo además la posibilidad de una mayor diversificación de reservas.
En ese sentido, BlackRock respalda la Opción A de la propuesta para la diversificación de reservas, pues solo exige que las mismas sean suficientemente diversificadas para manejar riesgos de crédito, liquidez, tasas de interés y precios. Con esta alternativa, la siguiente serie de requisitos cuantitativos se pueden cumplir de forma «flexible y voluntaria»:
- Máximo 20% en activos tokenizados como reservas de stablecoins.
- Mínimo 10% en liquidez diaria (depósitos a la vista o saldos en la FED).
- Mínimo 30% en liquidez semanal (activos disponibles en 5 días hábiles).
- Máximo 40% de las reservas en una sola institución financiera.
- Máximo 50% de la liquidez diaria en una sola institución.
- Madurez promedio ponderada de las reservas: máximo 20 días.
Por el contrario, la firma rechaza la Opción B de la propuesta y advierte que de aprobarse impondría restricciones operativas demasiado estrictas, porque los límites de la lista anterior no serían opcionales sino obligatorios. Esto significa que, de no cumplir con esos requisitos, se pone en riesgo la licencia del emisor, generando la intervención del regulador y erosionando la confianza en las stablecoins.
Otro de los pedidos de BlackRock es aclarar si los Treasury ETF, fondos cotizados de bonos del Tesoro que agrupan deuda emitida por el gobierno estadounidense, califican como activos de reserva elegibles.
Sobre ello, la carta recomienda incluir a los Treasury floating-rate notes en la lista de activos para las reservas. Son bonos del Tesoro de EE. UU. cuya tasa de interés no es fija, sino que flota. Para BlackRock, estos activos darían a los emisores más flexibilidad para gestionar reservas.
La OCC sigue abierta a los comentarios
Todas estas observaciones se suman a los comentarios que están haciendo otras instituciones, como Brookings Institution, American Bankers Association (ABA) y Bank Policy Institute (BPI), además de empresas como Anchorage Digital Bank y BitGo. En general, la mayoría apoya la regulación pero pide más flexibilidad, y menos rigidez en diversificación de reservas y custodia.
Tal como informó Criptonoticias, la OCC actualmente tiene abierto un periodo de consulta pública de 60 días para que los participantes del mercado y otros interesados presenten sus observaciones sobre el Reglamento. Todo esto en el marco de la implementación de la Ley GENIUS aprobada en julio pasado para regular las monedas estables.
La decisión final del organismo será clave para definir el nivel de flexibilidad que tendrán los emisores y podría impactar significativamente el desarrollo del ecosistema de stablecoins en Estados Unidos, un mercado que BlackRock busca liderar mediante la tokenización.
