
El año 2026 se está caracterizando por no ultrapasar ningún umbral de riesgo. Ni el precio del petróleo, ni los tipos de interés a 10 años, ni las tasas de inflación subyacentes, ni las cotizaciones bursátiles han subido lo suficiente como para alcanzar ningún nivel conflictivo. La subida del precio del petróleo, iniciada tras el inicio del conflicto de Irán, es insuficiente para dañar el crecimiento económico mundial, y tanto el precio actual del barril de Brent como el precio medio del año siguen muy por debajo de niveles preocupantes.
En lo que a los tipos de interés de largo plazo se refiere, concretados en los tipos a 10 años, las subidas habidas, aceleradas este año después de estar subiendo desde el año 2020, han situado a los tipos muy por debajo aún de niveles que puedan comprometer la estabilidad financiera. Podrían, y de hecho deberían, subir aún más. Igualmente, si bien las tasas de inflación han subido, las inflaciones subyacentes, las estructurales, se están manteniendo muy estables. Los países del G7 tienen una tasa inflación media del 2,9% y una inflación subyacente media del 2,1%. Existe entre ambas un diferencial que se acabará cerrando. Dada la naturaleza bélica de la situación actual, lo razonable es que sean las tasas de inflación las que acaben convergiendo con las subyacentes, y no al revés.
Respecto a las valoraciones bursátiles, pese a las subidas de las cotizaciones en lo que llevamos de año, siguen existiendo aún notables descuentos fundamentales. El Ibex 35, por ejemplo, lleva más de tres meses sin salir del rango estrecho que va entre los niveles 19.000 a 20.300. Los resultados actuales de las empresas del Ibex 35 justifican un rango de valoración situado entre los niveles 23.000 y 25.000. Estamos pues, aún lejos, no ya de superarlo, sino ni siquiera de entrar dentro del mismo.El período de tierra de nadie que existe entre una publicación trimestral de resultados empresariales y la siguiente, ha transcurrido, pues, con calma.
Llega ahora la hora de la verdad, la publicación de los resultados del tercer trimestre, que empieza en escasos días. En Europa se esperan aumentos de ventas del +11,4% y del ebitda del +21,2% respecto al mismo trimestre del 2025. En EE.UU. de un +12,6% y un +26,9% respectivamente. Exigentes pero realizables.
