El Gobierno ha intervenido el mercado del aceite de oliva para intentar estabilizar los precios y evitar los llamados toboganes. Se trata de un sector sujeto a la vecería, es decir, a años de mucha producción con otros de escasa, lo que implica una fuerte turbulencia en los precios. La rentabilidad de los agricultores se encuentra en este momento comprometida.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha decretado el almacenamiento obligatorio del 12 % de la producción del considerado oro líquido español que declaran mensualmente por las almazaras, en instalaciones propias o ajenas. La medida supone la retirada temporal de 188.000 toneladas y comienza a aplicarse a partir de este mismo viernes.
Las estimaciones oficiales proporcionadas por las comunidades autónomas sitúan el aforo nacional de producción para la campaña 2026/2027 en 1.602.596 toneladas, lo que supone un incremento del 22,7% respecto a la campaña anterior, siendo la cuarta campaña de mayor volumen en el registro histórico. Al sumar unas existencias iniciales de enlace de 357.000 toneladas (un 23 % superiores a las de la campaña precedente), se alcanzarían aproximadamente 1.960.000 toneladas, volumen de partida muy holgado que justifica plenamente la activación de este mecanismo de regulación de la sobreoferta.
El mercado, por tanto, cuenta en este momento con un elevado nivel de existencias en plena campaña 2026/2027, lo que, unido a unas altas estimaciones de producción, ha llevado al Ejecutivo a tomar esta medida excepcional.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este viernes la orden en la que se especifica que la retirada obligatoria comenzará a aplicarse sobre la producción declarada en este mes de noviembre. El aceite permanecerá retirado del mercado hasta el 30 de septiembre de 2027.
La medida cumple con una normativa de la UE. En concreto, una orden publicada el pasado 30 de octubre establece el mecanismo de retirada que se activa mediante la Resolución publicada el 6 de noviembre que establecerá el porcentaje definitivo. Para la campaña 2026/2027, el umbral de activación (1,84 millones de toneladas) ha sido superado al alcanzarse 1,96 millones de toneladas entre existencias e incremento productivo.
La medida había sido solicitada recurrentemente por organizaciones del sector como UPA, COAG, ASAJA y Cooperativas Agroalimentarias, que han venido reclamando la puesta en marcha del mecanismo de retirada desde el 2020. En contra se ha colocado la industria, Almazaras Federadas, ANIERAC, ASOLIVA, INFAOLIVA.
Las condiciones climáticas de la primavera pasada en las principales zonas olivareras, con temperaturas suaves y precipitaciones abundantes, permitieron una buena floración y cuajado del fruto, lo que ha permitido esta elevada previsión de producción, que convertiría la actual campaña en la cuarta mayor en el registro histórico, según ha especificado el Ministerio de Agricultura en un comunicado
Junto a ello, las existencias iniciales de la campaña se han situado en 357.040 toneladas, el 23,3 % por encima de las de la campaña precedente, según el Sistema de Información de los Mercados Oleícolas (SIMO) que recoge los datos de los operadores y que fueron publicados por el Ministerio el 28 de octubre.
Las almazaras tienen “plena libertad” para elegir la categoría de aceite de oliva que prefieran retirar del mercado.
