Europa, EE.UU. y Ucrania preparan el terreno para las negociaciones de paz de Abu Dabi

Días antes de que Estados Unidos ponga la alfombra roja para las primeras negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia desde febrero, los técnicos europeos y de la OTAN se han arremangado para preparar el terreno y aclarar posturas antes de las conversaciones con el Kremlin, que arrancarán el próximo martes en Abu Dabi. Después de un primer día de consultas en la Comisión Europea, la sede de la OTAN en Bruselas fue el escenario del segundo día de reuniones a nivel de consejeros de seguridad entre representantes ucranianos, de los países del grupo E3 (Alemania, Francia y el Reino Unido) y de Estados Unidos.

El contenido de estas discusiones se está tratando con la máxima discreción, con el objetivo de dibujar con la mayor precisión posible qué perspectivas puede ofrecer Occidente en caso de un alto el fuego. Esto pasa por dos vertientes. La primera, la económica: el apoyo logístico y económico —primordialmente, europeo— para contribuir a una reconstrucción de Ucrania después de casi cinco años de conflicto. Y, la segunda, la militar, es decir, las garantías de seguridad que evitarían otras agresiones de Rusia en el futuro.

Zelenski presenta sus propuestas directamente a Witkoff y Kushner

Las conversaciones son una continuación de la reunión de principios de octubre en Miami, cuando los encargados por el presidente de EE.UU., Donald Trump, para negociar el fin de la guerra en Ucrania, Steve Witkoff y Jared Kushner, intentaron acercar posiciones con representantes de Kyiv y aliados europeos. Ambos hablaron directamente el miércoles por teléfono durante una hora y media el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski quien presentó sus propuestas para Abu Dabi a la parte americana. “Las negociaciones tienen que avanzar a todo gas para terminar con la guerra lo antes posible”, aseguró el líder ucraniano, que participó este jueves en la cumbre Iberoamericana de Madrid. 

También siguen a la reunión de Oslo con los dirigentes de Finlandia y Noruega, que más tarde llamaron directamente a Vladímir Putin con el aval de Zelenski. En esta ocasión, no se han hecho públicos los nombres de los participantes, pero desde la OTAN —seguramente, para no irritar a Rusia— insisten que la organización militar acude como invitada a estas reuniones. 

Meloni protesta por el formato y pide un único representante autorizado europeo

Las consultas del miércoles en el edificio Berlaymont, la sede del Ejecutivo comunitario, estuvieron centradas en las oportunidades económicas para apoyar la recuperación tras la guerra, por lo que también estaba invitado el Banco Mundial así como la sociedad de inversión estadounidense BlackRock. “No vamos a dar detalles todavía, pero hay trabajo sustantivo en marcha. Con nuestros aliados, acordamos pasos y plazos concretos”, indicó, en sus redes sociales, el jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, Rustev Umerov. Las del jueves se enfocaron al terreno militar, es decir, abordar las garantías de seguridad para Ucrania y la arquitectura de seguridad europea después del alto el fuego. Esta misma semana, el Reino Unido y Francia han anunciado un monumental ensayo en Polonia para que tropas de varios países europeos pongan a prueba su capacidad de desplegarse en el país invadido en caso de un alto el fuego.

El formato no ha gustado a todo el mundo en Europa. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, sin representación en estas citas, ha enviado una carta al presidente del Consejo Europeo, António Costa, pidiéndole que ayude a poner fin a las diferentes iniciativas diplomáticas y a elegir a una única voz autorizada para representar a Europa en las conversaciones de paz. “En caso contrario, temo que condenamos a Europa a la irrelevancia en el proceso de negociación”, avisó.

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

También te puede interesar