Con la previsión de que la ola de calor que estos días afecta a Francia alcance una intensidad equivalente a la registrada en agosto del 2003, que causó la muerte de 15.000 personas, el Gobierno del país ha ordenado el cierre a partir de mañana de al menos 845 escuelas de primaria y secundaria. Las altas temperaturas han puesto en alerta roja desde hoy a 35 del centenar de departamentos franceses.
El ministro de Educación, Edouard Geffray, ha puntualizado en una entrevista concedida a France 3 que la cifra de centros educativos que permanecerán clausurados durante el día de mañana aún puede ir en aumento y que, además, en otros 1.800 colegios se adaptarán los horarios para que no haya clases en las horas de más calor de la tarde.
Las escuelas y colegios que no abrirán este lunes se encuentran esencialmente en los departamentos en los que se ha activado la alerta roja, la máxima que existe en la escala meteorológica, y que afecta a buena parte del cuadrante suroeste y del centro del país, incluida la región de París. El titular de la cartera de Educación ha reconocido que, de cara a afrontar futuras olas de calor, es necesario adaptar muchos edificios escolares que no fueron concebidos para las altas temperaturas que se están alcanzando en los últimos años a causa del calentamiento global. En Francia hay en total 47.790 escuelas y 6.980 colegios.
Los servicios meteorológicos franceses no solo han activado desde este mediodía la alerta roja en 35 departamentos, sino que hay otros 45 en alerta naranja por una ola de calor que se va a prolongar al menos hasta el próximo fin de semana. De hecho, el servicio oficial de meteorología de Francia ha advertido que no se descarta ampliar la alerta roja a más departamentos. Además, en las regiones en alerta roja estará prohibido consumir alcohol en la calle, para intentar evitar una mayor presión sobre los servicios sanitarios, que están siendo muy solicitados por el calor.

La situación previsiblemente empeorará mañana, ya que se podría marcar el récord histórico de temperatura media en Francia, calculado a partir de una muestra representativa de estaciones meteorológicas, que hasta ahora es de 29,4 grados y se ha alcanzado dos veces desde que existe ese cálculo, el 5 de agosto del 2003 y el 25 de julio del 2019.
Los ecologistas franceses, inspirándose en el permiso climático instaurado en España, pidieron este domingo que se ponga en marcha un dispositivo similar de hasta cinco días al año para proteger a los trabajadores particularmente expuestos al calor, pero también a los afectados por otros desastres como incendios o inundaciones.
La primera ola de calor del año afecta a buena parte de Europa, coincidiendo con el arranque del verano astronómico este domingo, con temperaturas que están siendo inusualmente altas en países como Alemania, Suiza y Gran Bretaña.
