
El Ejército de Israel ha bombardeado este martes la ciudad de Tiro, en el suroeste del Líbano tras haber emitido esta mañana una orden de evacuación para distintas áreas de la ciudad, incluido el barrio cristiano y alertó de que lo atacará “próximamente”.
Según ha comunicado la prensa libanesa, “los aviones enemigos lanzaron un fuerte ataque sobre Tiro”. Los ataques aéreos han alcanzado varios edificios residenciales, matando al menos a 8 personas y heriendo a otras 29, según ha comunicado el Ministerio de Salud Pública del país. La prensa libanesa informa de una novena víctima mortal. Se trata de uno de los bombardeos israelíes más mortíferos sobre Tiro desde que estalló la guerra entre Israel y el grupo armado libanés Hizbulah el 2 de marzo de 2026.
En las últimas semanas, los habitantes de Tiro y de los pueblos de los alrededores se habían refugiado en el estrecho barrio cristiano, el más turístico de la ciudad, durmiendo en sus coches o en tiendas de campaña. La semana pasada, Israel puntualizó que estaba al tanto de la actividad del grupo chií en el barrio cristiano, pero por el momento no emitió las órdenes de desplazamiento forzoso hacia él que hoy sí exige. La semana pasada el ejército israelí instó a los cristianos de la ciudad a exigir la salida de Hizbulah y amenazó con ordenar la evacuación del distrito si los combatientes no se marchaban.
“Ya advertimos que terroristas de Hizbulah operan en el barrio cristiano de la ciudad. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) tienen previsto actuar contra la actividad terrorista de Hizbulah en dicho barrio próximamente”, aseguró el portavoz en árabe de las fuerzas armadas israelíes Avichai Adraee en un comunicado. El ejército israelí todavía no ha aportado pruebas de que había militantes de Hizbulah operando en la zona.
El llamamiento de Adraee hoy hace referencia igualmente a “los habitantes de Tiro” en general; ciudad de aproximadamente 200.000 residentes en su área urbana, una cifra que incluye a las comunidades locales y a un número significativo de refugiados palestinos y sirios. Después de la advertencia, Tiro ha quedado casi completamente desierto, con muchos coches huyendo hacia el norte del país.
“Cualquier estructura utilizada por Hizbulah con fines terroristas podría ser objetivo de ataques. Para proteger sus vidas, les instamos a trasladarse inmediatamente al norte, más allá del río Zahrani. Tengan en cuenta que cualquier desplazamiento al sur del río Zahrani podría poner en peligro sus vidas”, culmina el comunicado de Adraee. Este río se encuentra a una cuarentena de kilómetros de la frontera con Israel.
También se han producido ataques israelís en distintas municipalidades del sur del Líbano que continúan pese a la desescalada con Irán y el alto el fuego en vigor. En el distrito de Nabatieh, a unos 35 kilómetros de Tiro, ataques aéreos han resultado en dos fallecidos, mientras en el sureste, un dron israelí ha matado a dos personas en la localidad de Kfar Rumman.
Dos miembros de la Defensa Civil Libanesa han resultado heridos durante una operación de rescate en Nabatieh. Según las redes sociales de la organización, “equipos de la Defensa Civil Libanesa trabajaban para rescatar y brindar primeros auxilios a una persona herida tras el ataque de un dron a un vehículo en Sharqiya, distrito de Nabatieh. Durante la operación de rescate, los equipos fueron atacados por un segundo dron”.
La ong Médicos Sin Fronteras (MSF) declaró en un comunicado que estaba profundamente preocupada por lo que calificó de “prácticas de desplazamiento forzoso”, en referencia a la advertencia de Israel para que la población abandonara la zona antes de los ataques, porque “exponen a la población a sufrir más daños al obligarla a desplazarse en condiciones inseguras y caóticas”. MSF señaló que se había visto obligada a suspender sus actividades médicas en varios hospitales cercanos, así como las operaciones de sus clínicas móviles, durante ese día.
El intercambio de fuego entre Hizbulah e Israel, que continúa expandiendo su ocupación al sur de Líbano, se mantiene pese al alto el fuego en vigor desde finales de abril. También pese a que Irán ha advertido que los ataques israelíes en Líbano pondrían en peligro el cese de las hostilidades tras la escalada del lunes.
La tensión se ha acrecentado además tras los ataques cruzados protagonizados entre el domingo y el lunes por Israel e Irán, que respondió con lanzamientos contra el territorio israelí a un bombardeo previo en los suburbios meridionales de Beirut.
