La construcción española desacelerará su crecimiento pese a los planes de vivienda

La construcción en España se adentra en una fase de “desaceleración”, pese a situarse entre los países europeos en los que este sector crece más. Es una de las principales conclusiones del informe Euroconstruct Verano 2026, que ha presentado este miércoles en Barcelona el Institut de Tecnologia de la Construcció de Catalunya (ITeC). El director del centro, Francisco Diéguez, y el responsable de análisis y diagnóstico del mercado de la construcción, Josep Ramon Fontana, han advertido de una “pérdida progresiva de impulso” en este mercado, que, pese a ello, mantiene mejores perspectivas de futuro que el conjunto de Europa.

Según las estimaciones del ITeC, el sector de la construcción en España crecerá un 3,2% este 2026, casi un punto menos respecto al 4,3% del ejercicio anterior. La tendencia para los siguientes años seguirá a la baja: un 2,4% en 2027 y un 1,8% en 2028, en línea con los ritmos del resto del continente. 

Entre los factores que explican esta moderación, Fontana ha citado el incremento de costes de la construcción iniciado a raíz de la invasión de Ucrania. “Los precios han continuado estables, pero altos”, ha explicado el experto. Aunque el impacto de la guerra de Irán no queda reflejado en estos datos, desde la institución avisan que el indicador de confianza empresarial ya da señales de alerta.

Entre los factores que explican esta moderación destaca el incremento de costes iniciado con la guerra de Ucrania

Esta ralentización en la construcción en España se produce en paralelo a los planes de vivienda públicos para poner freno a la emergencia habitacional que sufre el país. El segmento residencial contribuirá este año un 38% al crecimiento del sector, un porcentaje que subirá al 44% hasta 2028. Las previsiones de ITeC apuntan a un aumento del 5% en la construcción de nuevas promociones en 2026 y 2027, y del 4,5% en el siguiente ejercicio. “Después de muchos años en los que no se ha invertido, parece que estamos en un punto de no retorno y que esta política se puede consolidar”, ha comentado Diéguez.

El estudio también pone el foco en el fin de los fondos Next Generation, que en los últimos años han servido de impulso para proyectos de rehabilitación e ingeniería civil. Ambos subsegmentos notarán este punto de inflexión, ya que deberán sostener su actividad sin estos incentivos públicos. Concretamente, la estimación es que la rehabilitación crezca un 2,9% este 2026, pero se reduzca al 1,7% en 2027 y 2028. “No tenemos claro que el Plan Estatal de Vivienda pueda sustituir las ayudas de los fondos europeos”, ha valorado Diéguez.

Sobre las perspectivas para la obra pública, desde ITeC avisan que la capacidad inversora se empieza a agotar. Aunque prevén que los proyectos de ingeniería civil repunten un 2% en 2026, se mantendrán planos el año siguiente y caerán un 2% en 2028. A los obstáculos ya conocidos, como el incremento de los costes, la institución también añade que las actuaciones se centrarán más en el mantenimiento que en el desarrollo de nuevas edificaciones. Además, lamentan que en España el sector no se beneficiará tanto del fervor por la inversión en defensa como en otros países, en los que sí implicará la construcción de infraestructuras de transporte, energía o telecomunicaciones.

Por último, Diéguez y Fontana han admitido que la regularización extraordinaria de personas migrantes aprobada por el gobierno español ayudará a cubrir el déficit de mano de obra que hay en el sector, un problema que es más acusado cuando se trata de perfiles especializados.

Paula Solanas Alfaro

Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro ‘El club de los unicornios’ (Península, 2023).

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