El extraño rastro que dejó Isak Andic antes de precipitarse al vacío desde un pequeño sendero en Collbató levantó todas las sospechas. La Vanguardia publica hoy la fotografía extraída del informe técnico elaborado por los Mossos d’Esquadra de Montaña, que evaluó si era posible que alguien resbalara en aquel camino de fácil acceso y si la pisada que dejó Isak Andic antes de caer era compatible con un resbalón o si podía haberse realizado a posteriori para simular un desliz. Los investigadores apuntan a que la marca pudo realizarse a posteriori para simular un resbalón. En la fotografía puede apreciarse, señalado en amarillo, el punto desde el que se produjo el presunto resbalón y, en verde, la chaqueta que llevaba la víctima junto a sus gafas y el reloj que quedaron en ese primer tramo del terraplén.
Para investigar el caso, los Mossos realizaron diez simulacros reconstruyendo la acción del refregado con la suela de las zapatillas deportivas que llevaba el fallecido y concluyeron que, para dejar esa huella, era necesario realizarla “como mínimo cuatro veces en los dos sentidos (hacia delante y hacia atrás) para conseguir una pisada similar”. Apuntan que la acción debe hacerse “de forma deliberada, ejerciendo presión en el suelo”, y que “dicha marca no se puede realizar de forma fortuita”, subrayan.
“Realizando un solo frotamiento hacia adelante no se puede generar una pisada como la localizada en el lugar de los hechos”
“Realizando un solo frotamiento hacia adelante, simulando un resbalón, no se puede generar una pisada como la localizada el día de los hechos”, señalan en el informe. En el mismo documento añaden que se trata de un camino que no presenta ninguna dificultad y para el cual no es necesario un calzado específico. “No presenta una exposición de caída, excepto en el punto concreto donde se producen los hechos”.
La jueza apunta que hay “indicios suficientes para considerar que la muerte de Isak Andic podría tratarse de una muerte no accidental” y señala que existe una “participación activa y premeditada” de su hijo, Jonathan Andic, en la muerte de su padre. Para subrayar la presunta planificación, la magistrada recuerda que Jonathan estuvo en el camino de Collbató los días 7, 8 y 10 de diciembre de 2024. Cuatro días después, el 14 de diciembre, su padre cayó al vacío en el mismo punto.

