
La inflación en la zona euro escaló otras dos décimas en octubre y se situó en el 4% por primera vez desde el 2023, en plena crisis energética tras la invasión de Ucrania, según el dato avanzado este miércoles por Eurostat. Ahora, el precio de los carburantes y el gas disparado por la guerra en Irán presionan de nuevo el bolsillo de los europeos, con un repunte del 20,8% de la energía -casi dos puntos más que en septiembre-. La inflación subyacente, que mira con lupa el Banco Central Europeo (BCE), queda estable en el 2,5%, igual que el mes anterior.
Entre los grandes motores económicos crecen las diferencias. España sufre una inflación del 4,9%, dentro de un grupo de naciones por encima de la media. Por su parte, en Francia y Alemania es del 3,8% y del 2,8% respectivamente. Entre las economías principales, Italia es la peor parada, con el 5,6%.
“Como era de esperar, el sector energético sigue cargando con el mayor peso”, plantea Nicola Nobile, de Oxford Economics. “El aumento de los costes energéticos fue generalizado en todos los principales países, a excepción de Alemania, que se está beneficiando de una reducción de los impuestos sobre los combustibles, la cual se prevé que se mantenga hasta finales de este año”, detalla.
En algunos países se rondan cifras del 6%
La situación es más complicada en países como Bulgaria o Lituania, ya que la tasa ronda el 6%, y supera el 5% en Grecia, la mencionada Italia, Chipre y Bélgica.
El nivel de precios condiciona al BCE, que se encuentra en plena búsqueda de un relevo para Christine Lagarde, a que eleve el precio del dinero en sus próximas reuniones. La tasa principal de los tipos de interés se mantiene en el 2,5% tras la última reunión de la entidad, hace una semana.
El analista de ING Carsten Brzeski señala que el repunte “acerca un paso más al BCE a una subida de los tipos en diciembre”, aunque considera que la débil inflación subyacente implica que el impacto de los precios más altos de la energía en el resto de la economía es limitado y da argumentos en contra de “subidas demasiado agresivas”.
La inflación ha ido dibujando una clara tendencia al alza este año en el área de la zona euro. Un lejano enero marcaba tasas del 1,7%, que ya llegaban al 3% en abril, con el conflicto en Irán cogiendo escala. Tras cierto respiro en verano, los precios vuelven a quedar en máximos desde el 2023 con la última lectura.
