La vivienda, protagonista del debate de las ciudades inteligentes en Smart City Expo de Barcelona

A principios de los años 2000, el concepto de smart city empezaba a abrirse camino y sonaba casi a una promesa de futuro: ciudades conectadas, servicios más eficientes y

tecnología al servicio de las personas. Dos décadas después, muchas de aquellas ideas forman parte de nuestro día a día.

La tecnología ya ayuda a gestionar el tráfico, a alumbrar de manera sostenible y autónoma grandes ciudades o a gestionar mejor los recursos sociales. Pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿puede hacer que vivamos mejor? Este es el gran debate sobre el que gira la 15ª edición de la feria internacional Smart City Expo World Congress 2026 que abre hoy sus puertas, en el recinto de Gran Via de Fira de Barcelona. Bajo el lema Urban Solutions, Real Impact (soluciones urbanas con impacto

real), reunirá hasta el 5 de noviembre a representantes de 1.000 ciudades, a más de 1.200 expositores y a 600 ponentes para compartir experiencias y descubrir nuevas soluciones

a los grandes retos urbanos.

Ugo Valenti, director del Smart City Expo World Congress, recuerda que, en los últimos años, hemos pasado de hablar de ideas y prototipos a implementaciones sobre el terreno. “Actualmente, algo tan simple como saber cuánto va a tardar el próximo autobús es una realidad”, explica. Para él, acentuado, entre otras, por la crisis de la vivienda, el gran reto es mejorar la movilidad y el transporte. Pero no solo eso: “debemos diseñar y

ofrecer viviendas más accesibles, adecuar las infraestructuras a los nuevos tiempos, construir de manera más eficiente y con mejor conectividad…”, opina.

Y es que, sin duda, las ciudades se enfrentan actualmente a problemas tan concretos la contaminación o la falta de espacios verdes. Este congreso internacional llega para poner

sobre la mesa casos concretos y saber qué están haciendo otros municipios para afrontarlos. Porque la tecnología tiene un papel clave, pero también la financiación, las estrategias políticas, etc.

“La tecnología ayudará, pero las decisiones para solucionar el

problema son mucho más a amplias y complejas”, recuerda.

Durante estos días, Barcelona reúne a quienes diseñan, gestionan y transforman las ciudades. El objetivo, sin embargo, va más allá de presentar proyectos innovadores: consiste en conseguir que esas ideas lleguen a las calles y se noten en la vida diaria.

La vivienda, más allá de construir nuevos edificios

La inteligencia artificial, la transición energética, la movilidad sostenible y la digitalización de los servicios públicos vuelven a ocupar buena parte del programa. Sin embargo, hay una cuestión que atraviesa todas ellas y que preocupa cada vez a más ciudadanos: el acceso a la vivienda.

Smart City Expo World Congress aborda este problema desde una perspectiva amplia, que incluye la planificación urbana, la regulación del mercado residencial, la promoción de vivienda social y asequible, la innovación en la construcción y la rehabilitación de edificios. Todo para dar soluciones reales a una crisis residencial que necesita de nuevas alternativas.

La rehabilitación o reutilización de edificios y las nuevas técnicas constructivas pueden contribuir a reducir el impacto ambiental de la edificación. Pero queda por resolver otra

cuestión: ¿cómo conseguir que estas soluciones se traduzcan en viviendas accesibles para la población?

El director del congreso, Ugo Valenti, defiende la necesidad de pasar de la idea a la solución práctica. Para él, además, la vivienda ejemplifica la urgencia de encontrar respuestas a los desafíos urbanos en un contexto marcado por el crecimiento de las ciudades y el aumento de la población.

Terra50: soluciones que ya funcionan

Más allá de las conferencias, uno de los principales atractivos de esta feria es descubrir proyectos que ya están funcionando. La zona expositiva acoge propuestas de empresas especializadas en digitalización, medio ambiente, conectividad, seguridad e infraestructuras como Google, Microsoft, NVIDIA, Dell Technologies o Veolia.

A ellas se suman los espacios dedicados a países y ciudades de todo el mundo, entre ellos Alemania, Argentina, China, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, México y la República de Corea, así como Barcelona y Tokio, que muestran sus propias soluciones y modelos urbanos.

Una de las grandes novedades de esta edición es Terra50, una exposición que reúne 50 soluciones urbanas relacionadas con la sostenibilidad y seleccionadas por los resultados que han obtenido. La muestra busca dar visibilidad a proyectos que puedan aplicarse en otros municipios, desde la producción de energía verde hasta la gestión de residuos y la reforestación urbana.

“Este es un proyecto muy bonito porque forma parte del legado que, como evento, dejamos a la ciudad y a la ciudadanía. Para ello, hemos seleccionado a las 50 mejores soluciones para mitigar el cambio climático siguiendo un criterio: deben ser soluciones reales, que ya se hayan implementando en ciudades del mundo y que, además, sean replicables”, resume el director de Smart City Expo World Congress.

Es decir, la idea de este espacio es compartir lo que funciona para que otras ciudades puedan aprender de esas experiencias. En un contexto social con desafíos cada vez más complejos, aprovechar las soluciones ya probadas es un paso de gigantes.

DESPIECE: Barcelona, capital del futuro sostenible

Smart City Expo coincide con otros encuentros especializados que amplían la mirada sobre la transformación económica y tecnológica. Entre ellos, Tomorrow.Mobility World Congress, centrado en la movilidad sostenible; Barcelona Deep Tech Summit, dedicada al emprendimiento científico y tecnológico, y Barcelona Cybersecurity Congress, orientado a los desafíos de la ciberseguridad.

También se celebra la quinta edición de Tomorrow.Blue Economy World Congress, que espera la participación de más de 120 ponentes para analizar el potencial económico de los océanos y los retos de su conservación.

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