Las aerolíneas recomiendan a los viajeros que estén preparando sus vacaciones de verano que compren sus billetes “lo antes posible” ante la incertidumbre en torno a la guerra en Irán y los problemas de escasez y subida de precio del queroseno. Es una petición habitual que gana ahora peso ante una fuerte subida de costes que habrá de absorberse “vía margen de las empresas o vía precios”, asegura la asociación que las representa en España.

“Es recomendable que los viajeros que aún no han adquirido sus billetes valoren hacerlo lo antes posible para beneficiarse de las mejores condiciones”, ha afirmado el presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Javier Gándara, en una rueda de prensa para presentar la planificación de este verano, marcada por la “incertidumbre que genera la situación geopolítica”.
Otro de los principales mensajes de las aerolíneas es que no prevén cancelaciones de vuelos y que el abastecimiento “está garantizado”. “Los ajustes que haya son más de situación de mercado que de riesgo de suministro”, ha explicado. Eso sí, Gándara ha añadido la coletilla “por ahora” al realizar ambas apreciaciones.
A diferencia de otros países de Europa, el 80% del queroseno consumido en España se refina en el país, lo que le protege del desabastecimiento, aunque no de la escasez en el aeropuerto de destino. “No inmuniza” de posibles afecciones en los vuelos desde otros lugares si el conflicto “se extiende en el tiempo”, afirma ALA.
Pese a la guerra y al riesgo de desabastecimiento, las aerolíneas parten de una programación para este verano de 260 millones de asientos, casi un 6% superior a la del año anterior. Es una mejora que responde a la condición de “país refugio” de España, pero llena de incógnitas “Habrá que ver cómo evoluciona la temporada y cuántos asientos se convierten en pasajeros”, ha advertido Gándara.
El incremento responde también en parte a la necesidad de defender los slots disponibles, cuya pérdida resulta difícil de recuperar. Las aerolíneas de ALA y del resto de Europa están pidiendo a Bruselas que flexibilice la norma que obliga a usar el 80% de los slots para no perderlos en caso de cancelaciones provocadas por la guerra.
En el aeropuerto de Barajas la oferta de este verano –la temporada va de abril a octubre– aumenta un 8% y en el de El Prat, un 7,6%, mientras que en los canarios hay un descenso del 2,5%. Si se programa más asientos en Barcelona pese a su problema de capacidad, ha explicado Gándara, es porque aún hay margen para desplazar el tráfico a horas menos solicitadas o utilizar aviones con más pasajeros.
“Hay una percepción de España y del Mediterráneo occidental como destino seguro”
El factor que pese a la incertidumbre genera “buenas perspectivas” es la mejor situación relativa del país en el conflicto. “Hay una percepción de España y del Mediterráneo occidental como destino seguro”, ha señalado Gándara, lo que contrasta con destinos turísticos como Turquía o Egipto, a los que los viajeros atribuyen más riesgo.
El tankering también juega a favor de España, al estar limitado. Con la regulación del SAF se estableció la norma de que, en cada vuelo, el 90% del combustible se reposte en el aeropuerto de despegue. Como en España hay más queroseno, los vuelos pueden salir del país cargados al 110% de lo que requiere el viaje de ida. Es un tankering limitado, pero a cambio las aerolíneas españolas evitan que otras foráneas utilicen el país para hacer recargas excesivas y desabastecerlo.
Lo que sí es evidente, como indica el presidente de ALA, es que la situación es “más incierta que nunca”. El precio del queroseno se ha duplicado y tiene un peso del 30% sobre los costes. La subida “tiene un impacto muy relevante” que algunas aerolíneas están logrando mitigar a corto y medio plazo gracias a los contratos de cobertura de compra a largo plazo.
Esta situación, en cambio, puede dañar a las aerolíneas más pequeñas, que no disponen de estas coberturas. “Es un sector de difícil supervivencia y es habitual que quiebren compañías en situaciones de shock”, ha explicado Gándara. “Muchas veces las compañías más pequeñas no suelen tener esos contratos de cobertura, pero deseamos que continúen todas”.
Hay riesgo sobre las aerolíneas pequeñas en un sector de “difícil supervivencia”
A ALA no le “consta” que otras aerolíneas vayan a aplicar la política comercial anunciada por Volotea, que aplicará un recargo de hasta 14 euros en el precio del billete en función del coste del queroseno.
Su presidente también ha señalado que las refinerías están elevando la producción de queroseno para poner en el mercado “incluso más que el consumo de los aeropuertos españoles”, lo que deja a España en buena posición para participar en el eventual mecanismo de solidaridad que ponga en marcha la UE.
Las rutas directamente afectadas por el conflicto son el 1,5% del total, pero impacta el aumento del precio del queroseno, que alcanza ya los 220 dólares por barril. Cuando lo habitual es que el queroseno cuesta unos 20 dólares por barril más que el Brent, ahora el diferencial es de 90 dólares.
ALA reclama además un nuevo impulso al combustible alternativo SAF, realizado a partir de biomasa o desechos, en el que España tiene un fuerte potencial. En la actualidad, casi todo el SAF es aceite de cocina reutilizado y tiene un precio entre tres o cuatro veces superior al precio convencional del queroseno. Sin embargo, las aerolíneas confían en que en el futuro se abarate gracias al SAF de segunda generación y la creación de un mercado global.

