La guerra en Irán, el repunte de la inflación, la reanudación de las subidas de tipos y el alza del Euribor ya hacen efecto sobre el crédito a la vivienda, en el que los bancos españoles están detectando en el 2026 las primeras caídas de demanda de hipotecas en cerca de tres años. Los anteriores retrocesos se remontan al 2023, cuando la invasión de Ucrania animó al BCE a subir los tipos de interés.
Según la última Encuesta de Préstamos Bancarios realizada entre los bancos por el Banco de España y el BCE, las entidades ya informan de caídas consistentes en la demanda de hipotecas en el segundo trimestre del año, marcado por las tensiones en Oriente Medio y sus efectos sobre el mercado.
La encuesta no ofrece datos concretos de mercado, pero sí una estimación que sirve de anticipo a las grandes tendencias y mide la percepción entre los bancos de la situación actual. Por primera vez desde el 2023, el porcentaje de bancos que detecta un aumento de la demanda menos el porcentaje que aprecia un descenso se sitúa en terreno negativo, con tasas del 30%. Contrasta con lo ocurrido hace apenas un año, cuando el porcentaje era positivo, equivalente al 50%.
El Banco de España concluye que la oferta de crédito se está endureciendo y que la demanda va a la baja. “La oferta se contrajo en el segundo trimestre de 2026 de forma generalizada, registrando o bien un endurecimiento de los criterios de concesión, de las condiciones aplicadas o de ambos”, afirma.
La guerra en Irán ha provocado un repunte de la inflación, que ha pasado del 2,3% en enero al 3,2% en junio, además de un alza del Euríbor del 2,2% a cerca del 3% en la actualidad. El BCE aplicó el mes pasado su primera subida de tipos en casi tres años, hasta el 2,25%, y la previsión del mercado es que en septiembre apruebe una adicional si no mejora la situación en Oriente Medio.
Mientras, el BCE informa en su versión de la Encuesta de Préstamos Bancarios de que el porcentaje de bancos que informan de aumento de demanda de hipotecas menos el que informa de un descenso es ahora negativo en la zona euro, equivalente al 15%.
“El deterioro de la confianza de los consumidores y la evolución de los tipos de interés son los principales lastres para la demanda de crédito a la vivienda, a lo que se añade también un empeoramiento de las perspectivas del mercado inmobiliario”, afirma.
En España, el INE informó ayer de que la firma de hipotecas experimentó en marzo su primer retroceso en 22 meses, al bajar un 0,1%. Sin embargo, el Consejo General de Economistas considera que los precios de la vivienda seguirán subiendo una media del 5% anual.
Una “disminución generalizada de la demanda” en el tercer trimestre
El Banco de España indica a partir de la encuesta que, para el tercer trimestre del 2026, los bancos prevén “un nuevo endurecimiento de la oferta y una disminución generalizada de la demanda”.
También señala que el porcentaje de solicitudes de crédito rechazadas parece haber aumentado ligeramente en los créditos para adquisición de vivienda. Las entidades, asegura, están detectando mayores riesgos.
Además de las subidas de tipos de interés, afirma, se detecta “un incremento moderado de los márgenes aplicados” que “se habría debido, según las entidades, a una percepción de mayores riesgos”.
Sin embargo, el Banco de España, a diferencia de las dudas CNMC, considera que existe una “fuerte competencia” en el mercado hipotecario. Considera que “el impacto se habría visto parcialmente mitigado por la fuerte competencia existente en este segmento”.
