Rufián no sabe de cuentas

La imagen de una intersección de vías en un anuncio sirvió en el 2017 para convocar el 1-O y acabar ante el juez. “Naciste con la capacidad de decidir. ¿Renunciarás?”. Ahora el cruce ferroviario lo juega ERC, pero no circulando hacia la independencia, sino entre Vilanova i la Geltrú y Mataró. El mensaje con las vías que ha distribuido ERC es más pragmático, aunque no exento de incertezas en su ejecución: “50 años después se construirán nuevas líneas de tren en Catalunya. Y se harán gracias a Esquerra”, reza el cartel. La hoja de ruta de la dirección republicana para exprimir el pacto de presupuestos con el PSC circulaba a toda velocidad hasta toparse con un cambio de agujas controlado por Gabriel Rufián.

El portavoz de ERC en el Congreso, rodeado de periodistas
El portavoz de ERC en el Congreso, rodeado de periodistasMariscal / EFE

La imagen de la firma del pacto de unos presupuestos que apuntalan la legislatura se ha extinguido en horas, víctima de la agenda del portavoz de ERC en Madrid. La galería gótica del Palau de la Generalitat va sobrada de solemnidad, pero no puede competir con el choque ideológico que genera ver a un republicano independentista ofreciéndose como cabeza de lista de un nuevo proyecto de izquierdas en el conservador y elitista Club Siglo XXI.

Rufián es uno de los pocos elementos de ERC que la dirección de Oriol Junqueras no mantiene bajo control. La cúpula del partido se desplegó el jueves en público y en privado para contener el malestar de diputados de ERC en Madrid y muchos cargos que perciben a Rufián como desleal. En las filas republicanas existe el convencimiento de que su portavoz en Madrid no quiere dejar el partido, pero su agenda lo aleja de la realidad de ERC. Rufián pone condiciones para su candidatura por ERC, quiere controlar la lista y los puestos técnicos del grupo en Madrid, pero el diálogo es complejo y se instala una situación de “calma improbable”.

Junqueras se ha hecho dos fotos con Illa que se diluyen por la agenda de Rufián

Junqueras se ha hecho esta semana dos fotos con el president Salvador Illa y los negociadores de ERC se han sumado al Govern en citas con los agentes económicos para vender pactos e inversiones, pero en ERC han acabado respondiendo preguntas sobre el órdago de Rufián. El sarcasmo de un dirigente del partido muestra el hartazgo: “No había dinero para hacer volver a Rufián a Catalunya”.

Con la amnistía pendiente, Junqueras ha hecho una apuesta por la estabilidad en Catalunya y por apuntalar la imagen de partido responsable frente a Junts. Illa hace malabares con las protestas de maestros y médicos y el colapso de las infraestructuras, y su influencia en la Moncloa está condicionada por los escándalos de supuestas corruptelas. Ahora con José Luis Rodríguez Zapatero en la diana. La mayor frontera electoral de ERC linda con el PSC, y, junto al pacto de presupuestos, los republicanos intentan desplegar una imagen de “ambición nacional” de la que los socialistas carecen.

Tras la sucesión de acuerdos con Illa, ¿por qué ERC no entra en el Govern? En el equipo de Junqueras creen que, en un momento de desgaste político y desorientación, el pragmatismo suma enteros y no les “toca” volver a ocupar cargos. ERC logró su mayor cota de poder y cayó de 33 a 20 diputados en tres años de Govern. Tras el cisma entre Junqueras y Marta Rovira, las “dos almas” del partido no están preparadas para abordar ese debate divisorio. Se apuesta por la “acumulación de fuerzas” pensando en las municipales. La línea de tren orbital que incluye el pacto de presupuestos da a ERC un relato en la segunda corona metropolitana, bajo control del PSC. Y con menos bombo, pero mucho platillo, compite el terreno de Junts con un plan de barrios para municipios pequeños y rurales dotado con 400 millones.

La dirección de ERC cree que las dos primeras etapas del ciclo electoral que arranca en mayo del año que viene le serán propicias. Ha puesto las bases de su relato en las municipales mientras en Junts se enredan en una pugna de candidatos en Barcelona. Y en las generales… están en manos de Rufián. Es su mejor activo, pero también indomable. Sus demandas internas tienen más que ver con su ruptura con el grupo en Madrid que con la definición de una lista única de las izquierdas. En ERC sostienen que el frente que propone Rufián “no suma” y rechazan de plano diluirse en una coalición. Rufián no atiende a cuentas, y menos si son las de Catalunya.

Isabel Garcia Pagan

Subdirectora de La Vanguardia desde 2014. En la actualidad estoy al frente de la edición digital. He sido jefa de la sección de Política (2006-2014) . En Europa Press (1995-2006) pasé por Sociedad, Tribunales y Política.

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