La fábrica de Seat en Martorell entra en la era eléctrica. La dueña de las marcas Seat y Cupra ha inaugurado este miércoles la producción de los modelos Cupra Raval y Volkswagen ID.Polo, los primeros eléctricos que fabrica la planta catalana, dentro del plan de electrificación de su matriz alemana. Estos compactos van orientados al segmento económico, con precios que rondan los 25.000 euros de partida. El Raval está llamado a ser un revulsivo para la compañía española, que ha llevado al límite su cuenta de resultados por la inversión en electrificación y los aranceles al Tavascan, eléctrico hecho en China.
El hito supone también el pistoletazo para un mayor despliegue productivo para la familia de eléctricos urbanos de Volkswagen en España, con Pamplona también en el mapa de encargos. El arranque ha llegado con un acto oficial con la presencia de la cúpula de Grupo Volkswagen, con el consejero delegado Oliver Blume al frente, del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del ministro de Industria, Jordi Hereu, y del president de la Generalitat, Salvador Illa.
Previsión de fabricar 60.000-70.000 unidades este año
El Raval y el ID.Polo se producen en la línea 1 de la fábrica. Esta tiene una capacidad de 1.200 unidades diarias, para un total de 2.500 unidades en la planta. En esta primera fase se va a menor ritmo, con un turno a la mañana y otro pasada la tarde, a la espera de la respuesta del mercado. Hoy en el montaje de los eléctricos trabajan unas 400 personas por turno.
Markus Haupt, consejero delegado de Seat y Cupra, apunta como “ambición” las 60.000-70.000 unidades producidas este año, de las que 40.000 serían Raval, cifra que coincide con el objetivo de ventas que mencionó recientemente. La fábrica mantendrá una producción estable en los 470.000 unidades, ya que con la ola eléctrica se deja de fabricar el Audi A1, que en el 2025 supuso 72.000 unidades. Blume ha señalado que “tenemos pedidos muy buenos en estas marcas”, que rondan el doble de lo previsto a estas alturas. Las entregas del Raval arrancarán en verano.
El inicio de la producción supone la entrada en el coche eléctrico de la fábrica, que tendrá una . “Demostramos nuestra capacidad para dar forma al futuro de la movilidad. Estamos listos para electrificar Europa desde España”, ha destacado Haupt. El directivo ha señalado que Seat completa así “la transformación más profunda de su historia”. “Hoy Martorell es el epicentro, de aquí saldrán miles de coches eléctricos para democratizar la movilidad en Europa”, ha planteado. “El Raval va a cambiar las reglas de juego, está superando todas nuestras expectativas”, ha reiterado.
Martorell produjo unos 470.000 vehículos el año pasado, y se estima que este año la cifra sea similar, aún sumando los nuevos modelos, ya que se han dejado de producir modelos como el Audi A1.
El presidente Sánchez ha señalado que los modelos “van a ayudar a democratizar la movilidad eléctrica”. El presidente ha resaltado la colaboración público-privada para transformar la automoción: “Ha sido clave”. El Perte VEC, de apoyos públicos, ha movilizado 4.000 millones de euros hasta ahora, ha repasado, con 1.900 proyectos de inversión. “Nos estamos jugando la prosperidad de Europa”, ha aseverado.
En un tono similar, Illa ha apuntado que supone un triple compromiso para Catalunya con la prosperidad de España, de Europa y con la democratización del eléctrico. “Comprar un eléctrico hecho en casa es una muestra de responsabilidad y patriotismo”, ha asegurado.
Martorell y Pamplona, ejes del despliegue eléctrico de Volkswagen
Más allá de Martorell, España es uno de los puntos señalados en la estrategia eléctrica del grupo Volkswagen, que ha encargado a la planta catalana los dos modelos mencionados y otros dos SUV a la planta de Pamplona, el Volkswagen ID.Cross y el Skoda Epiq, que arrancarán más adelante. Todos comparten la misma plataforma (MEB21), cuyo desarrollo se lidera desde España. “Estamos invirtiendo miles de millones para convertir España en un hub de electromovilidad. Aunque la competencia global se intensifique, dejamos claro que creemos en nuestro mercado local. Es crucial aprovechar este impulso con una estrategia clara de Made in Europe”, ha planteado Blume.
El directivo alemán dice que caben más modelos en España, pero que será importante diferenciarlos. Sobre la largamente anhelada segunda plataforma -para sumar más eléctricos-, ha dicho que la decisión se definirá en los próximos años. Al dar la batuta del plan a España, Volkswagen ha conseguido ahorrar unos 600 millones de euros a través de las sinergias.
Volkswagen y sus socios han comprometido una inversión de 10.000 millones de euros en la electrificación de sus plantas en España y en levantar la fábrica de baterías de Sagunt. Seat ha destinado 3.300 millones de euros: 3.000 millones en adaptar la planta y 300 millones en una planta de baterías. Para Blume, Volkswagen busca liderar la transformación del sector. “Lo que nace aquí es un nuevo impulso industrial para España y para Europa”, ha dicho. El directivo alemán pide acompañar el despliegue con “una estrategia made in Europe que garantice una competencia justa”. Asimismo, ha pedido más flexibilidad con las políticas de emisiones: “Las multas no hacen más que frenar el progreso, hay que dejar elegir al mercado”, ha denunciado.
Los modelos parten de los 25.000 euros, en un esfuerzo por democratizar la electrificación, donde el precio es uno de los factores que más define la compra y el salto desde la combustión. Cupra ya fabricaba en China un eléctrico, el Tavascan, que le suponía pérdidas por los aranceles que soportaba al importarlo a Europa. El inicio de la producción de los eléctricos se ve de hecho como una forma de recuperar la rentabilidad.
En otro frente, Haupt ha explicado que Seat está en conversaciones en varios proyectos para valorar una entrada en el sector de la defensa, algo que por ahora no ha cristalizado.
