Si en los últimos meses Ucrania ha dirigido sus efectivos enjambres de drones contra refinerías, puertos exportadores de petróleo y otras infraestructuras energéticas en el interior de Rusia, ahora los ataques se están centrando en el mar de Azov. Su principal objetivo es interrumpir el transporte de combustible y petróleo de la llamada “flota fantasma” rusa, pero también está obligando a Moscú a redirigir el tráfico marítimo para que este verano no se vean afectadas sus exportaciones de grano.
Rusia, que es el mayor exportador de trigo del mundo, reconoció este martes el daño que están haciendo los ataques ucranianos al decir que está buscando “rutas alternativas de transporte”. Dos departamentos del gobierno ruso, el Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Transportes, están estudiando medidas para hacer frente a la situación.
Moscú desarrolla “itinerarios alternativos” en otras regiones del país
El primero aseveró en Telegram que los ataques contra buques de carga en el mar de Azov no afectará a la capacidad exportadora de Rusia. Actualmente, se están “desarrollando itinerarios alternativos”, explicó. Y añadió que “la logística de entregas” podría “reorientarse”. El ministerio subraya que Rusia posee “importantes capacidades de trasbordo de carga agrícola en diferentes regiones” del país.
Los ataques marítimos de Ucrania se suman a la ola de golpes contra las refinerías rusas que han provocado en los últimos meses una grave escasez de combustible en todo el país y ha obligado al gobierno de Moscú a prohibir temporalmente la exportación de diésel, gasolina y queroseno destinado a la aviación.
El Azov es un mar interior situado al norte del mar Negro entre Rusia, el territorio ucraniano bajo control ruso y la península de Crimea, que Moscú arrebató a Kyiv y se anexionó unilateralmente en 2014. Para Rusia constituye una importante vía de transporte. Por una parte, la usa para que sus barcos lleven combustible a Crimea, la región más afectada por la crisis de la gasolina. Por otra, desde los puertos rusos de este mar se exportan productos agrícolas y cereales, especialmente a partir del verano, tras la cosecha de grano.
Lavrov acusa a Kyiv de “terrorismo” por atacar barcos comerciales
Más de cien barcos rusos han sufrido en el mar de Azov el ataque de los drones ucranianos en la última semana, aseguró este martes en Kyiv el jefe de las fuerzas de drones del ejército ucraniano, Robert Brovdi.
Según este comandante, en la noche del lunes al martes sus tropas alcanzaron 10 embarcaciones rusas: cinco petroleros, cuatro cargueros y un remolcador. Con estos ataques, el número de barcos atacados de la llamada “flota fantasma” que Rusia usa para burlar las sanciones internacionales alcanza los 116 en nueve días, aseguró.
Brovdi explicó que los petroleros rusos que navegan por el mar de Azov son de pequeño y mediano tamaño. Según él, Rusia los usa para transportar crudo a petroleros más grandes que esperan en el mar Negro y que, debido a su tamaño, no pueden entrar en los puertos del Azov. A modo de comparación, dijo que son necesarios entre 12 y 15 de estos petroleros pequeños para llenar uno de esos grandes.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó a Ucrania de atacar a barcos comerciales tanto en el mar de Azov como en el mar Negro, en lo que llamó actos de “terrorismo”. “Lo que el régimen de Kyiv está haciendo va más allá incluso de la piratería. Los piratas, al menos, saquean y se quedan con el botín. Pero esto no les beneficia a ellos ni a nadie más: el objetivo es causar daños e intimidar. Es terrorismo, puro y simple”, declaró el jefe de la diplomacia rusa.
Ucrania alcanza dos refinerías y Rusia, depósitos de combustible
En agosto se cumplirán cuatro años y medio desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022, cuando el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó a su ejército entrar en el país vecino.
Además de los combates en un frente de batalla de 1.200 kilómetros, Moscú ha atacado casi diariamente territorio ucraniano con drones y misiles. Con el tiempo, Kyiv ha logrado desarrollar su industria de drones y en ocasiones sus ataques, que también suelen ser diarios, superan en número a los de los rusos.
En los bombardeos de la noche de este martes, Rusia atacó la capital ucraniana y su Ministerio de Defensa asegura haber alcanzado “instalaciones de la industria militar ucraniana”, donde se producen componentes para misiles guiados Neptune-MD, misiles tácticos FP-7, FP-9 y Grom-2. En la provincia meridional de Odesa (mar Negro), las armas rusas alcanzaron el puerto de Yuzhni, dedicado a la descarga de combustible; siete depósitos de combustible y un buque de carga.
Los militares ucranianos aseguraron haber derribado cinco de los ocho misiles rusos Iskander-M y S-400.
Por su parte, los ataques ucranianos de la noche anterior alcanzaron dos refinerías de petróleo rusas, una de Krasnodar (mar Negro) y otra en Bashkiria (Urales). Y Sebastopol, la mayor ciudad de Crimea, volvió a quedarse temporalmente sin electricidad.
