Más de doce horas de vuelo de Palma a Cali y otras tantas de regreso para permanecer poco más de diez horas en la capital del valle del Cauca (Colombia) donde este viernes se celebra la ceremonia de investidura del nuevo presidente, el ultraderechista Abelardo de la Espriella. Una semana después de asistir, en Lima, a la toma de posesión de la presidenta, Keiko Fujimori, el Rey volvió a cruzar el Atlántico y parte del continente americano, en un viaje exprés que entre los vuelos y la estancia no dura más de 36 horas.
Felipe VI salió de Palma el jueves, pasada la medianoche y llegó a Cali sobre las 7 de la mañana de este viernes (hora local), pasadas las 2 de la tarde en Mallorca y está previsto que regrese a la capital mallorquina el sábado al mediodía.
En el aeropuerto de Cali, bautizado con el nombre del periodista, escritor y líder ciudadano Alfonso Bonilla Aragón, el Rey, que viaja acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha sido recibido por la canciller saliente de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio; el alcalde de Cali, Alejandro Eder; la gobernadora del departamento del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, y por el embajador de España en Colombia, Santiago Jiménez

Antes de asistir a la investidura, que tiene lugar en la Arena USC, auditorio de la Universidad Santiago de Cali, el Rey ha mantenido un encuentro con Abelardo De la Espriella en el Centro Cultural de Cali, sede de la Secretaría de Cultura de la ciudad, ubicado en el centro histórico de la capital del Valle del Cauca.
El presidente electo eligió Cali para celebrar su toma de posesión, en vez de la sede del Congreso de Bogotá, la capital colombiana, donde se han celebrado las investiduras presidenciales de sus antecesores. El presidente saliente, aún en ejercicio, Gustavo Petro, impugnó esa decisión ante la cámara de representantes y el Senado, pero finalmente el presidente electo logró la aprobación. Como consecuencia, Petro no participa en los actos de relevo presidencial, razón por las que se han suspendido los actos previos a la toma de posesión que, normalmente, se celebran el día antes del estreno del presidente entrante.
La razón por la que De la Espriella pidió el traslado, por unas horas, de la sede del Congreso de Bogotá a Cali, se debe a que la capital del Valle del Cauca se considera un bastión de la izquierda colombiana a la que pertenece Petro y también Iván Cepeda, que se batió con el ultraderechista De la Espriella por la presidencia de Colombia, perdiendo las elecciones por un escaso margen de votos.
Además de Felipe VI, a la investidura de De la Espriella también asisten los presidentes de Argentina, Javier Milei, a quien el Rey ha saludado brevemente tras reunirse con el presidente electo; el de Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Costa Rica, Laura Fernández; Panamá, José Raúl Mulino; República Dominicana, Luis Abinader; Chile, José Antonio Kast, y Honduras, Nasry Asfura, entre otras autoridades internacionales. Como ya hizo en Lima, el Rey ha reiterado a todos los mandatarios la invitación para que asistan a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará el 5 y 6 de noviembre en Madrid.

Esta es la sexta ocasión en la que Felipe de Borbón asiste a la investidura de un presidente de Colombia, tras las de Gustavo Petro (2022), ya como rey, y las de Juan Manuel Santos Calderón (2010), Álvaro Uribe Vélez (2006 y 2002) y Andrés Pastrana (1998), siendo todavía príncipe de Asturias.
A la segunda posesión de Santos, que tuvo lugar el 7 de agosto de 2014, acudió el rey Juan Carlos, en el que fue su primer viaje oficial tras su abdicación. Dos años más tarde, el 26 de septiembre de 2016, durante el mandato de Santos, el rey Juan Carlos, en representación de España, estuvo presente en la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, que tuvo lugar en Cartagena de Indias.
