

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha justificado este jueves la decisión del Gobierno de cesar definitivamente a la embajadora en Tel Aviv, Ana Salomon, por la falta de voluntad del Ejecutivo de Benjamin Netanyahu de mejorar la relación con España, ante las continuadas “injurias y calumnias” que siguen llegando de altos cargos israelíes.
Precisamente hoy, el Ministerio de Exteriores hebreo ha vuelto a arremeter contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez después de que la organización islamista Hamas celebrara ayer en X el cese de la embajadora. ”Cuando Hamas y el régimen iraní conforman el mayor club de fans del presidente del Gobierno español, el pueblo español debería preguntarse por qué”, indica un mensaje del Ministerio liderado por Gideon Sa’ar.
El BOE publicó este miércoles el cese de Sálomon, quien había sido llamada a consultas el pasado mes de septiembre en respuesta a las “calumniosas acusaciones hacia España y las “inaceptables medidas” contra las ministras Yolanda Díaz y Sira Rego dictadas por el Ejecutivo de Netanyahu en respuesta al paquete de medidas para frenar el “genocidio” en Gaza anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
En declaraciones en La 1 de TVE, el ministro ha recordado que con esta decisión España sitúa su nivel de representación en el mismo nivel que lo tiene Israel desde “hace casi dos años” después de que entonces embajadora, Rodica Radian-Gordon, fuera llamada a consultas por el reconocimiento de Palestina y desde entonces haya estado al frente una encargada de negocios. “Estamos exactamente al mismo nivel”, ha subrayado.
Albares ha sostenido que “durante todo este tiempo España ha intentado mantener las mejores relaciones posibles a pesar de que hemos estado sistemáticamente recibiendo injurias y calumnias por parte de Israel hacia España y hacia el pueblo español”.
En este sentido, ha denunciado que la semana pasada se volvieron a producir “de nuevo injurias y calumnias muy graves por parte de miembros del Gobierno de Israel hacia el Gobierno español”.
Este mismo jueves, el Ministerio de Exteriores israelí ha publicado un mensaje en redes sociales en el que denuncia que Sánchez ha perdido “la brújula moral” y sostiene que los españoles deberían preguntarse por qué “Hamas y el régimen iraní son los principales miembros del club de fans” del presidente. La misma publicación añade: “Dime quién te alaba y te diré quién eres”.
Hamas celebró ayer el cese de Sálomon, describiéndolo como una “continuación de las honorables posiciones del Gobierno español y su pueblo” contra el “genocidio” palestino en Gaza, según un comunicado de la organización. Además, instó a otros países a cortar las relaciones diplomáticas con Israel.
A juicio de Albares, “lo que ha quedado claro es que esa buena voluntad de España de mantener las mejores relaciones no ha sido correspondida ni diplomáticamente, aumentando el nivel de la representación de Israel en España, ni tampoco con una contención hacia las injurias y calumnias de Israel hacia el pueblo español”.
Así las cosas, ha sostenido que “no tenía sentido continuar” con la situación en la que se encontraba Sálomon, llamada a consultas “desde hace seis meses ‘sine die’” y por tanto se ha procedido a dejar al frente de la Embajada una encargada de negocios, “exactamente igual que tiene Israel aquí en Madrid”.
Con todo, el ministro ha querido puntualizar que la Embajada en Tel Aviv “está plenamente operativa al servicio de la colonia española en Israel” al margen del cese de la embajadora.
Por su parte, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha señalado sobre el respaldo de Hamas que la política del Ejecutivo “siempre” está “alineada” con los derechos humanos, los valores democráticos, el derecho internacional y el pacifismo.
En declaraciones a los periodistas tras inaugurar el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Bolaños ha sido preguntado por el comunicado del grupo islamista palestino en el que celebra el cese de la embajadora de España en Israel, Ana María Sálomon Pérez, que, según afirma Hamñas, es “continuación de las honorables posiciones del Gobierno español y su pueblo”.
Bolaños ha hecho hincapié en que la política internacional del Gobierno central “siempre es la misma y es absolutamente coherente”, y está “siempre alineada con los derechos humanos, con los valores democráticos, con el derecho internacional y con el pacifismo”.
