El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha asegurado este viernes, con insistencia, que los objetivos fijados por la Administración Trump en Irán “pueden ser alcanzados sin ningún envío de tropas terrestres”. El jefe de la diplomacia estadounidense lo dijo al término de una reunión con sus homólogos del G-7, el foro de las siete principales democracias industrializadas, en una vieja abadía de Veux-de-Carney, a unos 50 kilómetros al sur de París.
Al pie del avión, antes de regresar a Washington, Rubio justificó las órdenes de despliegue de soldados, como unidades de marines y de la mítica 82 División Aerotransportada, en que “el presidente debe estar preparado para múltiples contingencias”, sin querer especificar cuáles, pero insistió en que la operación Furia Épica se desarrolla según lo previsto, o incluso por delante de los planes, y que no es necesario enviar tropas terrestres para lograr los objetivos, entre los que destacó la destrucción de su arsenal de misiles y drones, las fábricas que los producen, así como la Armada y la Fuerza Aérea iraníes, todo ello para evitar un futuro uso del arma nuclear. Rubio estimó que la guerra podría durar “un par de semanas”.
El secretario de Estado quitó relevancia a la ayuda que está prestando Moscú a Teherán. Según él, “nada de lo que está haciendo Rusia por Irán impide nuestra operación. Sí admitió, en cambio, que parte de las armas destinadas a Ucrania podrían ser desviadas para usarse contra Irán. “Nada se ha desviado todavía, pero podría suceder”, reconoció. Rubio calificó de inaceptable que Irán haga pagar peaje por pasar por el estrecho de Ormuz e instó a los países más afectados a “hacer algo”.
A la reunión del G-7 asistieron los representantes de este selecto club de potencias (EE.UU., Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Francia y Japón), además de la jefa de la diplomacia de la UE, la estonia Kaja Kallas. Como invitados especiales acudieron esta vez los ministros de Exteriores de India, Arabia Saudí, Brasil y Corea del Sur.
Un comunicado del G-7 sobre la guerra de Irán exigió detener de inmediato los ataques a la población y las infraestructuras civiles y garantizar la libre navegación por Ormuz. Sobre Ucrania, reiteraron el apoyo a la integridad territorial e independencia del país. También acordaron reformar las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, optimizar las cadenas de aprovisionamiento humanitario y buscar financiación para el sarcófago de la central atómica de Chernobil dañado por un dron ruso.
