Moreno sugiere que las elecciones andaluzas pueden abrir el candado de la Moncloa al PP

Se veía venir. Hace ya días que el guion de una campaña en clave estrictamente regional –de Andalucía y para Andalucía– que diseñó inicialmente el equipo del actual presidente de la comunidad y aspirante a revalidar el cargo por tercera vez, está variando de rumbo y cada vez se acerca más a una batalla de mayor alcance.

Juanma Moreno, ayer dio un paso más cuando en una entrevista concedida a la emisora de la cadena Ser Andalucía Centro, le preguntaron sobre qué podría ocurrir si el PSOE se desploma por debajo de su línea de flotación, los treinta diputados en los que quedó en las últimas elecciones de 2022 en Andalucía. El candidato predijo que tal vez si la candidatura de María Jesús Montero llega a perder cinco diputados, tal vez, tal vez, el presidente del Gobierno se viera forzado a convocar elecciones porque habría una rebelión en el partido socialista.

Sánchez cerrará la campaña con Montero en Sevilla, Moreno ha decidido terminar la faena sin Feijóo

Moreno no es seguramente el más indicado para saber qué ocurrirá en el partido socialista y nada de esto está en los planes del presidente del Gobierno, dispuesto a sostener la legislatura hasta el último minuto, pero al candidato del Partido Popular ya le viene bien ensanchar el alcance de la votación del domingo por dos razones: porque las ganará –otra cosa es si alcanza la mayoría absoluta– y porque con esta carambola política –votadme a mí y echaremos a Sánchez– que dibujó ayer, trata de convencer a los electores que quieren castigar al líder del Ejecutivo para que le voten a él, no a Vox. El partido ultranacionalista sigue estando al final del pasillo, a pesar de que su candidato, Manuel Gavira, apenas alcanza para esta batalla como se demostró de nuevo en el segundo debate electoral de la noche del lunes.

Del debate en cuestión ayer todavía saltaban algunas chispas. Los partidos hicieron los cortes adecuados de las intervenciones del adversario para zurrarle. A Moreno los socialistas le reprocharon que llevara al plató de la televisión el accidente de Adamuz en el que fallecieron 46 personas. El siniestro, que en apariencia había sido un ejemplo de buena colaboración entre instituciones, se ha convertido ahora en un canto rodado para arrojar al adversario.

El propio alcalde de Adamuz, del hasta ahora heroico pueblo que acudió a atender a las víctimas en primer lugar, Rafael Moreno, militante socialista, convocó una rueda de prensa ayer frente al parlamento andaluz para censurar al presidente Moreno por “utilizar” a las víctimas en la batalla electoral.

No fue este el único corte que rentabilizaron los partidos al día siguiente. El PP entresacó una afirmación de la candidata socialista en la que calificaba de “accidente laboral” el fallecimiento en la colisión de dos embarcaciones de la Guardia Civil en una operación antidroga frente a las costas de Huelva, algo que, por cierto, también sostuvo Antonio Maíllo de Por Andalucía. El PP ayer lanzó furioso a su candidato por Cádiz y hombre de confianza de Moreno, Antonio Sanz exigiendo una rectificación fulminante de la candidata socialista. Y la consiguió: Montero, antes de la hora de comer, envió un mensaje en su redes sociales en el que dijo que “por supuesto estamos hablando de muertes en acto de servicio, así lo sentimos y así debe reconocerse siempre”.

La candidata socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero,ayer en Martos, Jaén.
La candidata socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero,ayer en Martos, Jaén.EFE/José Manuel Pedrosa.

Quedan hoy tres días para que termine la campaña, y sigue emborronándose. Mañana el presidente del Gobierno estará en Pulianas, un municipio de Granada y el viernes cerrará la contienda junto a Montero en Sevilla. 

Feijóo apunta contra Zapatero, uno de los principales animadores de la campaña de María Jesús Montero

Por el contrario, Moreno, tal vez por aquel propósito primigenio de hacer una campaña de casa y para los de casa, ha decidido cerrar la carrera electoral a solas, sin Feijóo que, no obstante seguirá haciendo mítines por los pueblos de Andalucía. Ayer cargo contra el presidente Zapatero después de que se publicara una oportuna información sobre una supuesta investigación judicial contra él. Zapatero ha sido uno de los grandes agitadores de la campaña de Montero. Así que ya le tocaba recibir.

Jaume Valles Aroca

Barcelona, 1963. Espécimen de naturaleza metropolitana. Deudor de mis maestros, Joaquín Escudero, Juanjo Caballero, Eugeni Madueño y Enric Juliana. Ahora, jefe de sección en Política. Mis notas se toman a lápiz y en papel.

También te puede interesar