El jefe del Estado Mayor de Israel, el teniente general Eyal Zamir, alertó al gobierno israelí en una reunión del gabinete de seguridad que sus fuerzas armadas “van a colapsar desde dentro” si no se produce un reclutamiento masivo rápido, según informó el Canal 13 israelí. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) tienen numerosos frentes abiertos, con la guerra de Irán, tropas en Gaza y Cisjordania y con la reciente incursión terrestre en Líbano.
“Estoy levantando diez banderas rojas ante ustedes”, señaló Zamir, según informaciones difundidas por el Canal 13. Zamir insistió en la necesidad de aprobar nuevas leyes que permitan ampliar el servicio obligatorio, reforzar el sistema de reservistas y aumentar el número de reclutas. “Dentro de poco, las FDI no estarán preparadas para sus misiones rutinarias y el sistema de reservistas no se sostendrá”, advirtió.
Por su parte, el jefe del Comando Central israelí, el general Avi Bluth, respaldó estas preocupaciones y subrayó que la política de expansión de asentamientos en Cisjordania aumenta aún más la presión sobre unas fuerzas ya al límite.
En este contexto, el Ejército ha tenido que desviar un batallón de infantería destinado a Líbano, que fue reubicado a los territorios palestinos ocupados ante el repunte de la violencia de colonos contra civiles, una dinámica que podría obligar a nuevos despliegues adicionales. “Esta es su política, pero requiere seguridad y un paquete completo de protección, porque la realidad sobre el terreno ha cambiado por completo, y eso exige personal”, afirmó.

La oposición ha responsabilizado directamente al gobierno de Netanyahu, que apuesta por continuar con la guerra con Irán y acabar con la presencia de Hizbulah en Líbano. El líder opositor Yair Lapid acusó a la coalición de gobierno de haber llevado al país a “una guerra en múltiples frentes sin estrategia, sin recursos suficientes y con demasiado pocos soldados”. A su juicio, el primer ministro no podrá eludir su responsabilidad: “No podrán decir que no lo sabían”, afirmó, al tiempo que reclamó intensificar el reclutamiento de la población ultraortodoxa, tradicionalmente exenta del servicio militar.
La realidad
El ejército estima que necesita con urgencia unos 12.000 nuevos soldados
En la misma línea, el ex primer ministro Naftali Bennett aseguró que “a las FDI les faltan 20.000 soldados” y defendió que la incorporación parcial de jóvenes haredíes en edad militar bastaría para paliar la crisis. Incluso dentro del propio bloque gubernamental han surgido voces críticas: el diputado del Likud Dan Illouz advirtió de que “no se puede exigir anexión, asentamientos y victoria total, y al mismo tiempo dejar que las FDI colapsen por falta de soldados”.
El Ejército estima que necesita con urgencia unos 12.000 nuevos reclutas, en su mayoría combatientes, para hacer frente al desgaste provocado por la guerra en Gaza y otros frentes abiertos en la región. Zamir ya había alertado en meses anteriores de que la escasez de efectivos podría comprometer la preparación militar a corto plazo, e incluso ha planteado ampliar de nuevo la duración del servicio obligatorio hasta los 36 meses.

