
Estados Unidos e Irán celebrará una segunda ronda de conversaciones de paz en Pakistán en los próximos días, según confirmó Donald Trump. Para facilitarla, Teherán se habría comprometido a suspenderla exportación de petróleo a través de Ormuz después de que tres buques lograsen sortear ayer el bloqueo impuesto por Washington en su primera jornada en vigor aunque dos de ellos pertenecían a compañías sancionadas por Estados Unidos. La marina estadounidense explicó que le permitió seguir su travesía al no tener como destino puertos iraníes, aunque afirmó que otros seis buques acataron las instrucciones de dar la vuelta y reingresar a un puerto iraní.
El objetivo es celebrar las conversaciones antes de que expire el alto el fuego la próxima semana, aunque el propio Trump aventuró un plazo posible de “dos días” para volver a hablar. La voluntad de reemprender las negociaciones pone de manifiesto tanto la necesidad de buscar una salida rápida a la guerra para Estados Unidos como el interés del régimen iraní de mantener el control y estabilizar la situación del país. Ante la enésima expectativa de un acuerdo, los precios del petróleo volvieron a caer.
El objetivo es celebrar las conversaciones antes de que expire el alto el fuego la próxima semana
En esta nueva ronda, a las exigencias de Washington de la paralización del programa nuclear iraní, extremo que Teherán no acepta, se le sumará el controvertido peaje que Irán quiere implantar en Ormuz. “No podemos permitir que un país chantajee o extorsione al mundo”, declaró Trump el lunes.
