Visibilizar el talento más allá de cualquier limitación. Con este propósito surgió hace tres años La Bravíssima, un encuentro solidario y social impulsado por Eurofirms Foundation, que busca algo tan simple pero a la vez tan poco habitual como dar una segunda oportunidad a mujeres con discapacidad en el sector de las TIC.
Trabajadoras a las que una minusvalía, muchas veces sobrevenida, ya sea mental, física o sensorial, las ha acabado expulsando del mercado laboral y reduciendo a trizas su autoestima y confianza. Mujeres que, de repente, se volvieron invisibles.

Con el fin de reconstruir esas vidas, más de 275 personas del mundo empresarial, social, cultural, institucional o deportivo se reunieron ayer en el hostal La Gavina, en s’Agaró, para “celebrar el talento”, en palabras de la directora de la Fundación Eurofirms, Maria Jordà, pero también para recaudar fondos para que ese colectivo pueda recibir formación tecnológica e incorporarse a un sector tan al alza como el de las TIC.
Eurofirms Foundation forma a mujeres con discapacidad en el sector de las TIC
Y por qué no, liderar también equipos, con empatía, confianza, coherencia, escucha, rigurosidad, exigencia o adaptabilidad, que fueron algunos de los muchos atributos que desgranaron ayer en una mesa redonda cuatro ejemplos de éxito del liderazgo en femenino como son Carmina Ganyet (Colonial), Laura Carnicero (Seat& Cupra), Mercè Donadeu (Mapfre) y la exnadadora Ona Carbonell.

Las mujeres con discapacidad tienen una doble discriminación laboral, por su condición femenina y también por sus limitaciones ya que cuentan con hasta un 31% menos de probabilidades de ser contratadas. Un sesgo que Eurofirms trabaja para erradicar. La Bravíssima de hace un año recaudó más de 40.000 euros, un dinero que se tradujo en 27 becas formativas, o lo que es lo mismo, en 27 oportunidades o 27 nuevas vidas.
