
Mucho se demoró el regulador estadounidense en dar su luz verde a la adquisición de Juniper Networks por Hewlett Packard Enterprise, por 13.400 millones de dólares. Desde que la aprobó tardíamente, la fusión operativa se ha acelerado: “Dos compañías icónicas compartiendo fuerzas en un mismo segmento del mercado, para atender a más clientes en el mercado mundial de redes”, sintetiza Rami Rahim, quien durante diez años fuera consejero delegado de Juniper y actualmente es presidente y director general de HPE Networking.
Networking (así, en inglés) designa genéricamente el mercado de redes de comunicación de datos, especialidad de la nueva rama de la veterana HPE. Con su perfil renovado, HPE Networking facturó 5.429 millones de dólares en los dos trimestres transcurridos, representando el 28,5% de la corporación ya cerrados.
Tras la integración, esta filial agrupa cuatro líneas de negocio que gusta llamar campus & branch, routing , datacenter y segurity. Las cuatro centraron la conversación con Rahim durante su reciente estancia en Barcelona. Campus & branch, con 2.561 millones semestrales –dice Rahim – y combina dos plataformas preexistentes: Aruba Central (HPE) y Mist (Juniper), ambas con inteligencia artificial, que nos sitúan muy cerca de un 20% de cuota de mercado”.
El área de ‘data centers’ ha salido reforzada de la fusión y crece a un ritmo más rápido
El área de data center ha salido reforzada de la fusión, tanto que luce la ratio de crecimiento más rápida de los últimos meses. “Es muy cierto que nos hemos beneficiado del flujo de inversiones en IA acometidas por los proveedores de servicios en la nube”. En cuanto a routing –enrutadores de la señal– está en el pedigrí de Juniper, especialmente en las redes críticas de telecos y operadores de cable. “Mucha gente piensa que la tendencia de las redes hacia la IA se manifiesta primariamente en los centros de datos, pero las mejores oportunidades están en la conexión de unos con otros y con los usuarios de servicios dedicados de IA”. En el MWC de marzo, la compañía presentó dos nuevos routers de alta densidad con los que competir con Cisco.
Por último, la seguridad: afirma Rahmi que ha de ser construida dentro de las soluciones de red y desde el principio. Se trata de evitar que los ciberdelincuentes se apropien de las redes cuando encuentren una vía de ataque, mientras que los defensores se esfuerzan en detectar las vulnerabilidades y bloquearlas. “Lo que hacemos es construir soluciones teniendo en cuenta la seguridad en todo momento”. Aunque Rahim reconoce que esta estrategia puede apartar a su compañía de los proveedores clásicos de ciberseguridad, “que por otra parte nos merecen el máximo respeto”.
Las empresas que se retrasan en adoptar la IA pueden caer en la irrelevancia
El boom de los centros de datos reforzados con IA sugiere otra reflexión al entrevistado. “Un buen número de empresas, por distintas razones, se están quedando rezagadas y corren el riesgo de caer en la irrelevancia”. Afortunadamente –advierte– son muchas más las que entienden que su mejor activo son los datos acumulados por décadas y que esos datos son la baza para aprovechar las cualidades de la IA.
Era inevitable saltar de la IA a su manifestación más extendida en las empresas, los llamados agentes de IA. “La agéntica (sic) ha empezado a colonizar actividades y a generar resultados que antes procedían exclusivamente de humanos”. Lo más importante para Rahim es que los clientes no se conforman con requerir velocidad ni rendimiento o latencia, sino calidad de experiencia en las conexiones con los usuarios finales, que tanto pueden ser humanos o robots como también agentes de IA. Su colofón: “Si la experiencia es pobre, la IA no dará de sí lo que se esperaba”.
