
La Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit) acaba de presentar un informe que cuantifica lo que hasta ahora era una intuición: que los servicios de I+D+i que prestan los centros tecnológicos mejoran la competitividad de las empresas y generan impactos en términos de aportación al PIB y al empleo, así como a las arcas públicas. El informe muestra que por cada euro que gastan los centros tecnológicos se aportan 11 euros al PIB y 5,2 euros a las arcas públicas, y por cada millón de gasto se crean/mantienen 181 puestos de trabajo.
Estos impactos tienen un doble origen: por un lado, los gastos de funcionamiento de los centros tecnológicos se traducen en compras a proveedores, lo que además de tener efectos directos, tienen indirectos e inducidos. Por otro, como reconocen las empresas que colaboran con Fedit, una parte de sus ventas proviene de los servicios que les prestan los centros tecnológicos, ventas que a su vez desencadenan nuevos efectos económicos. La suma de ambas vías de impactos arroja un total anual de 7.700 millones de euros de aportación al PIB, más de 127.000 puestos de trabajo y 3.947 millones de euros de ingresos públicos. Como en el 2024 los gastos de los centros tecnológicos Fedit ascienden a 765 millones de euros, si se ponen en relación esos gastos con los impactos conseguidos, de ahí salen los efectos multiplicadores comentados.
Los datos
Por cada euro que gastan los centros tecnológicosse aportan 11 euros al PIB y 5,2 a las arcas públicas
El informe que ha realizado el Ivie también analiza la percepción que tienen las empresas de su colaboración con los centros tecnológicos. Los resultados muestran el elevado grado de satisfacción de esa relación, y hay un indicador que así lo resume: el 72% de las empresas clientes de Fedit están de acuerdo o muy de acuerdo en aumentar su participación con los centros tecnológicos. De igual modo, las empresas que colaboran con Fedit ponen en valor los resultados conseguidos gracias a los servicios que les prestan los centros tecnológicos.
Por poner algunos ejemplos, en una escala de 1 a 5 para valorar el impacto, la puntuación se acerca a 4 en el efecto de la colaboración sobre la competitividad de la empresa, la capacidad de I+D+i, la calidad y capacidad de desarrollar nuevos productos, o la reputación de la empresa. También se constata la importancia que tienen los servicios que prestan los centros tecnológicos en términos de rentabilidad (sobre activo) de la empresa, que aumenta 0,8 puntos porcentuales gracias a esos servicios prestados.
Con estos resultados, apoyar los centros tecnológicos es una apuesta segura, ya que la actividad que desarrollan es fuente de creación de riqueza. Y desde el punto de vista de la evaluación de las políticas públicas, está más que justificado apoyar a estos centros con financiación pública, sobre todo teniendo en cuenta el importante retorno que tiene lo que en origen es un gasto público y luego acaba siendo un ingreso también público. Y por el camino, se ha ayudado a que nuestras empresas sean más competitivas gracias a lo que invierten en I+D+i.
