El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, está intentando recuperar la iniciativa para afrontar la situación de crisis grave que sufre el país y, en un intento de construir un relato de resolución e implicación que atenúe la imagen de tibio que arrastra en sus primeros seis meses de mandato, ha anunciado una rebaja del 50% de su salario y del de sus ministros.
La cuarta semana de bloqueos de carreteras, manifestaciones y protestas ha empezado en Bolivia sin visos de solucionarse el conflicto que supone un desafío a la presidencia del centrista Paz, el primer líder del país tras dos décadas de administraciones socialistas con Evo Morales y Luis Arce, si se exceptúa el breve paréntesis de Jeanine Añez (2019-20).
Rodrigo Paz prometió levantar los bloqueos y lanzó elfin de semana una operación policial para disolver los controles que han logrado cercar a La Paz y El Alto (donde se sitúa el aeropuerto de la sede de gobierno) y que están provocando una escasez severa de víveres, ccombustible y medicamentos. Pero los intentos fueron en vano. El lunes amaneció con alrededor de sesenta puntos de bloqueo en todo el país, más que cuando el presidente anunció la movilización para impedirlos, y las marchas de protestas volvieron a tomar las calles este lunes en lugar de cesar.
Ante el deterioro de la situación, Paz pidió disculpas y comunicó la reducción salarial para él y los miembros de su gabinete, que acaba de remodelar para que los ministros tengan más capacidad de escuchar a la gente, según declaró la semana pasada. El mandatario aclaró que la rebaja no afectará a más funcionarios para no perjudicar a otras áreas y otros profesionales.

Para insuflar ánimos a la poblacion, Rodrigo Paz aseguró que “se van a resolver los problemas” y rogó unir esfuerzos para que Bolivia crezca, produzca y supere sus diferencias. “A aquellos que no quieren dialogar les caerá la Constitución, porque para eso hay una Constitución”, advirtió desde Sucre, la capital del país, para celebrar el 217 aniversario del primer grito libertario de América Latina, que abrió los procesos de independencia de la época colonial en el continente.
El gobierno de Bolivia pondrá en marcha este miércoles un consejo económico y social para encauzar el diálogo pero espera resolver antes el bloqueo permanente a las carreteras, que según los gremios empresariales está suponiendo unas pérdidas de unos 50 millones de dólares.

