El partido de Putin está en sus horas más bajas por la crisis de la gasolina

Con la entrega de documentación a la Comisión Electoral Central (CEC) se ha dado el pistoletazo de salida en Rusia al periodo electoral para las primeras elecciones a la Duma desde el comienzo de la guerra con Ucrania. La campaña para los comicios, en los que se podrá votar del 18 al 20 de septiembre, coincide con una grave escasez de combustible provocada por los ataques de drones ucranianos a las refinerías rusas. Los partidos de la oposición sistémica, como el Partido Comunista y Gente Nueva, aunque fieles al Kremlin, quieren aprovechar el descontento a costa del oficialista Rusia Unida, cuya popularidad se tambalea pero de cuya victoria nadie duda.

En el Partido Comunista esperan que la crisis de la gasolina se convierta en su “cisne negro” que les permita volar alto en esta cita electoral. En los comicios de 2021, ocuparon el segundo lugar, con 57 escaños, pero a enorme distancia del partido del Kremlin. Rusia Unida logró 324 de los 450 diputados .

La crisis actual, con colas ante las gasolineras y el aumento del precio del combustible, les viene como anillo al dedo a los herederos del Partido Comunista de la URSS. En las últimas semanas la formación ha radicalizado su discurso. “Hay cosas que incendian el país. Los precios para hacer una sopa borsch han aumentado un 40 %. Este es el alimento de pobres y hambrientos. Nos dicen que la inflación es baja, es una tontería. Y la gasolina. Con esta política, el país mañana tendrá dificultades. No podemos permitirlo”, dijo su veterano líder, Guennadi Ziugánov, el 7 de julio.

El Partido Comunista forma parte de la llamada oposición consentida u oposición sistémica, con representación parlamentaria. No es una oposición real, porque aunque critiquen al gobierno o a Rusia Unida, nunca cargarán contra el presidente ruso, Vladímir Putin, y su círculo más próximo.

La CEC aceptó la semana pasada las listas de las cinco formaciones parlamentarias: Rusia Unida, el Partido Comunista, el Partido Liberal Democrático de Rusia, Gente Nueva y Rusia Justa. También las listas de otras cinco formaciones: el Partido de los Jubilados, Comunistas de Rusia, Patria, el Partido Democracia Directa y el liberal Yábloko. Este último representa la única oposición democrática, abiertamente pacifista y contraria a la guerra que sigue estando legalizada en Rusia.

Rusia Unida, el partido de Putin, tiene asegurado el triunfo en las elecciones a la Duma

Ayer domingo la CEC recibió la documentación del partido Los Verdes, con lo que son 11 los partidos admitidos para participar en las elecciones. La mitad de los 450 diputados de la Duma rusa se eligen por listas de partido; la otra, por circunscripciones uninominales.

El hartazgo con la guerra y sus consecuencias también lo intenta aprovechar un partido relativamente nuevo, Gente Nueva, que se está haciendo muy popular entre la población más joven gracias a su campaña en redes sociales. Cuando en marzo el servicio de internet móvil se cortó durante tres semanas en el centro de Moscú, su portavoz en la Duma y candidato en las elecciones presidenciales de 2024, Vladislav Davankov, lanzó una petición contra las restricciones a la aplicación de mensajería Telegram que logró un millón de firmas.

Este partido centrista y liberal se creó con el beneplácito del Kremlin en 2020 para acaparar el voto de protesta y que este no fuera a formaciones tan ideologizadas como el Partido Comunista. En las elecciones del año siguiente logró 13 escaños con el 5,3 % de los votos. “Hemos venido a representar una nueva Rusia, una que quiere vivir sin prohibiciones ni coerción”, dijo su líder, el empresario Alexéi Necháiev, en su congreso de marzo.

En mayo una encuesta del estatal Centro de Estudios de la Opinión Pública (VTsIOM) indicaba que Gente Nueva había doblado en un año sus apoyos, superado en intención de voto al Partido Comunista (13 % frente a 11 %).

Unos y otros podrían arrancar votos al partido del Kremlin. La popularidad de Rusia Unida iba tradicionalmente unida a la de Vladímir Putin. Pero en los últimos años se ha desplomado. Mientras la aceptación del presidente ruso sigue siendo bastante alta (cayó en abril al 65,6 %; subió en junio al 75 %; ha vuelto a caer en julio al 72,3 %), su partido se mantiene alrededor del 30 %, acercándose a los niveles más bajos de los últimos años.

Gente Nueva critica las restricciones a internet y se ha hecho popular entre la población más joven

Eso no significa que su primer puesto en las elecciones de septiembre esté en peligro. En el voto por listas de partido podría tener dificultades, pero por circunscripciones unipersonales sus candidatos suelen salir ganadores. Aun así, ese primer puesto se ve ahora bastante inestable.

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