
Un nuevo ataque aéreo ruso con drones y misiles contra las principales ciudades de Ucrania, el mayor de los últimos meses, dejó la pasada noche al menos 17 personas muertas y más de un centenar de heridos. En la capital el numero de muertos fue de cuatro y el de heridos, cerca de 60, según el balance publicado en Telegram por su alcalde, Vitali Klichkó. En Dnipró, hubo nueve fallecidos.
El regidor había informado previamente de daños materiales en siete distritos de Kyiv, donde fueron alcanzados varios edificios residenciales.
El de esta madrugada de lunes a martes es el primer ataque masivo ruso contra la mayor ciudad ucraniana desde que Moscú anunciara a finales de mayo una campaña de “ataques sistemáticos” contra objetivos vinculados al ejército ucraniano, así como contra centros de toma de decisiones en la capital, y aconsejara a los diplomáticos extranjeros acreditados en la ciudad que la abandonaran por seguridad.
La amenaza llegó después de un ataque con drones contra una residencia de estudiantes en Starobilsk, ciudad de la provincia ucraniana de Luhansk, que está bajo control de Rusia. El ataque se produjo el 22 de mayo y causó 21 muertos. Moscú acusa de la matanza a Kyiv, que la niega. La parte ucraniana sostiene que atacó un objetivo militar cercano, pero el presidente de Rusia, Vladímir Putin, aseguró que no hay instalaciones militares en esa zona.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó este martes que la pasada madrugada había “llevado a cabo un ataque masivo utilizando armas de alta precisión de largo alcance aéreas, terrestres y marítimas”, y que lo había ejecutado “en respuesta a los actos terroristas del régimen de Kyiv”. El parte castrense e Moscú sostiene que Rusia ha atacado varios objetivos militares ucranianos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió este lunes de un posible ataque ruso de gran envergadura e instó a los ciudadanos a prestar especial atención a las alertas de ataque aéreo. “Las alertas de inteligencia sobre ataques rusos siguen vigentes. Es posible un ataque masivo; lo han preparado”, declaró en su mensaje de vídeo nocturno.
Tras las alertas de ataque aéreo que sonaron en gran parte del país, la población de Kyiv buscó abrigo en el metro y en refugios subterráneos.
“Nuestras fuerzas de defensa están preparadas las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con el máximo despliegue posible con los recursos disponibles”, añadió Zelenski.
Parques infantiles dañados y edificios de viviendas destruidos
Además de Kyiv, Rusia también atacó durante la madrugada de este martes las ciudades de Járkiv, segunda del país por población (noreste), y Dnipró (centro-este). En esta última 11 personas han muerto, según el último balance, hecho público por el gobernador de Dnipropetrovsk, Oleksandr Hanzha.
Hanzha señaló en Telegram que uno de los fallecidos es un niño cuyo cadáver fue encontrado entre los escombros de un edificio destruido.
El gobernador publicó en redes sociales imágenes de edificios de viviendas gravemente dañados y de un parque infantil destruido.
Klichkó dijo que en Kyiv se derrumbó un edificio de 24 pisos, supuestamente tras el impacto de un misil. El regidor dijo que era probable que hubiese personas atrapadas bajo los escombros. Otros edificios, como un bloque de apartamentos de nueve pisos, se incendiaron, añadió.
“En el distrito de Obolón, varios coches arden tras ser alcanzados por los restos de los misiles. También se han registrado incendios en dos zonas abiertas, una de ellas cerca de una guardería”, declaró Klichkó.
El alcalde Járkiv, Ihor Terejov, dijo que en su ciudad habían resultado heridas diez personas, incluido un menor.
Un nuevo récord
Rusia lanzó 8.150 drones contra Ucrania en mayo
Los bombardeos aéreos de Rusia contra Ucrania se intensificaron el pasado mayo. Según un informe de la agencia Afp, que ha recopilado los informes diarios de la Fuerza Aérea ucraniana, ese mes el ejército ruso lanzó 8.150 drones, lo que representa un 24 % más que la cantidad disparada en abril.
Esta cifra constituye un nuevo récord en los ataques aéreos rusos contra las ciudades ucranianas. Se alcanza, además, a pesar de la tregua de tres días que se acordó coincidiendo con el Día de la Victoria (9 de mayo) y que llegó a generar esperanzas de volver a impulsar las negociaciones de paz, para las que necesariamente Moscú y Kyiv siguen necesitando la intermediación de Estados Unidos.
Sin embargo, como en treguas anteriores, los contendientes volvieron a acusarse mutuamente de violar el acuerdo. Después, los ataques de largo alcance se intensificaron.
En mayo Rusia también utilizó 211 misiles, una de las cifras mensuales más altas. En los ataques del día 24, Moscú lanzó sobre la capital ucraniana el Oréshnik, el misil balístico hipersónico, capaz de portar ojivas nucleares y calificado como “indestructible” por el presidente ruso, Vladímir Putin. Fue la tercera vez que Rusia utilizaba esta arma durante una guerra que dura ya más de cuatro años.
Las defensas ucranianas lograron interceptar en mayo el 91 % de los drones y misiles rusos, según el mismo análisis. Pero sigue dependiendo de la ayuda de sus aliados occidentales.
Regularmente, los miembros del gobierno ucraniano explican que los sistemas antimisiles y su munición se les están agotando. Esta situación se ha agravado desde el inicio de la guerra de Irán, el 28 de febrero, pues EE.UU. y sus aliados tienen que utilizar los sistemas que antes Washington destinaba a Ucrania a defender posiciones en la región de Oriente Medio.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, envió el 26 de mayo una carta a su homólogo estadounidense, Donald Trump, pidiendo que EE.UU. envíe a Ucrania más munición para los sistemas Patriot, vitales para derribar los misiles rusos.
