El Gobierno aprueba el Auto+, las ayudas para comprar coche eléctrico o híbrido enchufable

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un real decreto que aprueba las bases del programa Auto+, dotado con 400 millones de euros para ayudas directas a la compra de coches eléctricos y electrificados, como heredero del Moves. La principal novedad del plan, avanzado hace unos meses, es que las ayudas priorizarán el origen europeo: se otorgarán en función del precio, la procedencia y la motorización, con un tope de 4.500 euros, por los 7.000 euros máximos del Moves. 

Con efecto retroactivo al 1 de enero, ahora resta pendiente la apertura de la convocatoria para presentar las solicitudes, algo que se baraja para la próxima semana, según fuentes del Ministerio de Industria. El sector duda si los fondos serán suficientes para todas las solicitudes estimadas.

El ministro de Industria, Jordi Hereu, ha señalado que es “un instrumento para incentivar el coche eléctrico y electrificado”. La gestión de las ayudas pasa a estar centralizada por el Estado y no por las autonomías, como hasta ahora, algo que retrasaba más allá del año la resolución de solicitudes. Además de los conductores, los concesionarios también podrán gestionar la petición de forma directa. 

Hereu asegura que los fondos serán suficientes

Dotado con 400 millones de euros, la gran cuestión que plantea el sector es si será una cuantía suficiente para cubrir las solicitudes por compras ya hechas y por las que se produzcan hasta final del año. Fuentes de Industria reconocen que de entrada pueden darse un “atasco” al inicio con la avalancha de solicitudes pendientes. La intención es resolverlas en “semanas”.

Desde Faconauto, que agrupa a los concesionarios oficiales, estiman que en el primer semestre se han comprometido unos 214,2 millones de euros en fondos por las ventas de particulares que acudirían al programa, con otros 17 millones de comerciales. La segunda mitad del año llevará al límite los fondos aprobados, si bien en agosto baja la actividad. “Con 400 millones de euros creemos que podremos afrontar bien el año, no tenemos la percepción de que se acaben o agoten en septiembre -como calcula alguna asociación del sector-”, ha señalado el ministro Hereu.  

El sector ha celebrado la certidumbre tras meses de espera: ha sufrido retrasos por la necesidad de pulir detalles técnicos. “El plan se activa en un momento en el que el mercado ya está dando pasos firmes”, expone Marta Blázquez, presidenta de Faconauto. Jaime Barea, presidente de Ganvam, la patronal de vendedores, pide garantizar los fondos para cubrir “la demanda como mínimo hasta final de año”. Desde Anfac, que agrupa a los fabricantes, se valora “muy positivamente” que se lance el programa. “Esperamos que se mantenga la tendencia alcista del electrificado y cierre el año por encima del 25% del mercado”, plantea Félix García, portavoz. Hoy se ronda el 23%.

En Catalunya, uno de los principales mercados, Jaume Roura, presidente de Fecavem, que agrupa a los distribuidores, valora como positivo el paso, aunque pide “efectividad en dotar de liquidez a los clientes, para que reciban la ayuda con rapidez”.

Eléctrico, Económico y Europeo

Según lo que se había avanzado con anterioridad, la ayuda se calcula partiendo del concepto “EEE”: Eléctrico, Económico y Europeo. Para vehículos como turismos o SUV se llegará al 100% de la ayuda, los 4.500 euros, con varios parámetros que se van sumando. “Queremos impulsar sobre todo vehículos eléctricos, económicos y europeos y españoles, con valor añadido y carga industrial europea”, ha planteado Hereu. Roura añade que “esta oferta existe, hay producto para cubrir la necesidad y necesitamos defender el Hecho en Europa”.

Primero, el vehículo tendrá que tener etiqueta CERO y ser nuevo o tener su primera matriculación igual o posterior al 1 de enero del 2025 -por ejemplo, en los de ocasión-. Si el coche es eléctrico puro (BEV) o un eléctrico de célula de combustible (FCEV), optará al 50% de la ayuda. Si es un híbrido enchufable o un eléctrico de autonomía extendida (EREV) optará al 25%.

Luego importará el precio: si cuesta menos de 35.000 euros se opta a otro 25% de la ayuda, y si cuesta más de 35.000, a un 15%. El precio máximo se mantiene en los 45.000 euros, siempre partiendo del precio en factura, sin impuestos y después de realizar descuentos comerciales.

El último factor es su origen. Si su montaje y terminación final previa a la comercialización se ha realizado en una fábrica de la UE se le asignará otro 15%, y si además una parte de la fabricación de la batería se ha hecho en la UE optarán a un 10% adicional. Al menos debe darse el ensamblaje de los battery packs.

Siguiendo el esquema, un cliente que compre un eléctrico de menos de 35.000 euros, fabricado el coche y la batería en Europa, optará al 100% de los 4.500 euros máximos de la ayuda. En el lado contrario, un híbrido enchufable fabricado en Asia que cueste más de 35.000 euros puede quedarse en solo un 40%, el equivalente a 1.800 euros. Al margen del Auto+, los concesionarios aportarán incentivos de 1.000 euros y se puede optar a la deducción del IRPF del 15% por la compra de electrificados.

Más allá del coche particular

En autónomos y empresas de hasta 10 trabajadores, la ayuda para un vehículo de la categoría M1 podrá ser de hasta 6.000 euros. En el caso de furgonetas (las que entren en la categoría N1), la ayuda llegará a los 5.000 euros, sin límite de precio del vehículo, y a los 7.500 euros si la compran autónomos o pequeñas empresas. Para motocicletas, alcanzará los 1.500 euros, con un límite de precio de 10.000 euros para las categorías L3e, L4e y L5e. Para los nanocars de las L6e y L7e la ayuda será de 1.500 euros.

Luis Federico Florio

Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal ‘Bolsillo’, sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.

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