
La inflación en la eurozona escaló al 3,2% interanual en mayo, un máximo desde el 2023 y dos décimas por encima del mes anterior. El dato queda lejos del objetivo del 2% del Banco Central Europeo y mete más presión para un posible incremento en los tipos de interés. Según los datos publicados este martes por Eurostat, la evolución de los precios de la energía en plena escalada por la guerra en Oriente Medio explican la tendencia. En mayo los precios de la energía subieron un 10,9%, una décima más que el mes pasado.
La inflación subyacente, la que no incluye alimentos frescos ni energía, también está por encima del objetivo del BCE, al situarse en el 2,5%, tres décimas más. Todos los países quedan por encima de la meta de la entidad presidida por Christine Lagarde, que el próximo 11 de junio se reunirá en Frankfurt para tomar una decisión sobre los tipos de interés, hoy en el 2%.
“La publicación refuerza la necesidad de que el BCE responda a las renovadas presiones inflacionarias”, comenta Iain Simmons, economista de Oxford Economics. Carsten Brzeski, analista de ING, coincide en que la tasa de inflación allana el camino para una subida. El mercado estima un incremento de 25 puntos básicos la próxima semana.
España, con la inflación más elevada entre las grandes economías
España queda por encima de la media, con una inflación del 3,6%, la más alta entre las grandes economías. En la comparativa, Alemania ve una tasa del 2,7%, Francia del 2,8% e Italia del 3,3%.
Dentro de la eurozona, las tasas más elevadas se registran en Bulgaria (6,3%), Lituania (5,1%) y Grecia (5%).
Más allá de la energía, también destaca la subida de precios en los servicios, con una tasa del 3,5%, cinco décimas más que en abril. Alimentos, alcohol y tabaco suben un 2%, en su caso cuatro décimas menos que el mes anterior.
