La competitividad europea también se juega en las renovables y la economía circular

Cuando el escenario geopolítico es tan cambiante, liderar una organización global y tomar decisiones en medio de la incertidumbre no es tarea fácil. La última mesa redonda de la Reunión Anual del Cercle d’Economia –antes de la intervención final del presidente español, Pedro Sánchez– ha juntado al vicepresidente del grupo de infraestructuras y energías renovables Acciona, Juan Ignacio Entrecanales, y al presidente de la matriz de la cadena sueca Ikea, Ingka Group, Juvencio Maeztu. Ambos han dejado claro que, para ser competitiva, Europa debe seguir jugando la carta de la sostenibilidad, a través de las energías renovables o la economía circular.

Entrecanales ha defendido que la autonomía estratégica  europea pasa por las fuentes de energía menos contaminantes: “Es limpio, barato y firme”. El empresario ha recordado la importancia de electrificar la economía, pero ha añadido que para eso es necesario invertir en “transporte, redes y conexión”. Tampoco tiene sentido, ha reivindicado, que para liderar en renovables, Europa recurra a la tecnología china, donde están los mayores fabricantes de turbinas para la eólica. “No puede ser que pasemos del gas ruso a las turbinas chinas”, ha dicho.

Sobre el frenesí por los centros de datos, Entrecanales ha advertido que el enorme gasto eléctrico que requieren estas instalaciones va a “revolucionar” el sistema eléctrico español. Por este motivo, el ejecutivo ha dicho que el Estado deberá robustecer su red eléctrica para hacerle frente. “Los centros de datos van a ser la mayor demanda eléctrica que vamos a ver en nuestras carreras”, ha sentenciado. En este sentido, también ha reconocido que España cuenta con “suelo barato”, precios de las renovables por debajo de la media y buen conocimiento en la gestión de un bien tan escaso como el agua. Estos elementos, ha afirmado Entrecanales, darán al país más ventajas competitivas para albergar nuevos centros de datos.

“Los centros de datos van a ser la mayor demanda eléctrica que vamos a ver en nuestras carreras”, avisa Entrecanales

Por otro lado, el presidente de Ikea, Juvencio Maeztu, ha puesto en valor el impulso a la circularidad en la economía europea. “Tiene que ser un negocio, tiene que generar bajos precios e independencia en los recursos y, además, tiene que ser bueno para el planeta”, ha dicho Maeztu, animando a cambiar la narrativa sobre la escasa rentabilidad de los objetivos climáticos para las corporaciones empresariales. Además, el directivo ha remarcado que el 70% de lo que vende su compañía se produce en el continente, en una clara apuesta por la regionalización.

Maeztu se ha mostrado preocupado por la polarización creciente en distintas partes del mundo. “Lo más difícil ahora es saber cuál es la verdad. Se toman decisiones en base a afirmaciones que no son ciertas”, ha dicho. El presidente del grupo de tiendas de muebles y decoración ha asegurado que le preocupan las desigualdades y que Ikea es “para la mayoría a quienes el día 5 del mes les quedan 50 euros en la cuenta del banco”. Por ello, se ha opuesto a todo aquello “que lleve a precios más caros”.

Paula Solanas Alfaro

Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro ‘El club de los unicornios’ (Península, 2023).

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