El mercado de la vivienda ha entrado en un nuevo ciclo tras más de un año de crecimiento acelerado. La primera señal fue el enfriamiento de las compraventas en prácticamente toda España, con un 3,4% menos de transacciones entre enero y mayo. Ahora, al freno de las operaciones le sigue el de la firma de hipotecas.
El número de contratos retrocedió en mayo el 0,1% interanual, hasta las 42.213 transacciones, indican los datos del INE publicados este lunes. Se trata de un estancamiento y no de una reducción. Pero, en cualquier caso, rompe con una racha de 22 meses ininterrumpidos al alza, en los que el total de hipotecas no había parado de crecer pese a la caída de las transacciones. El acumulado del año sí continúa en línea ascendente, con un avance desde enero del 6,2%.
Ahora bien, existe otro indicador del mercado inmobiliario que sigue marcando máximos: el importe medio financiado. Los préstamos alcanzaron en mayo los 174.866 euros, una subida interanual del 9,7% que va a la par del encarecimiento de la vivienda. El metro cuadrado aumentó un 9,5% el año pasado, hasta los 2.284 euros, mientras que en el tercer trimestre de este 2026 el incremento se moderó al 3,2% y 2.429 euros el metro cuadrado. “Los pisos siguen subiendo de precio y eso se refleja directamente en las hipotecas. Hoy una familia necesita financiar cerca de un 10% más que hace un año para comprar una vivienda similar”, comenta Ricard Garriga, consejero delegado de Trioteca.
En paralelo, los préstamos se encarecieron en mayo para las hipotecas constituidas sobre viviendas, con un tipo de interés medio del 2,98%, siete centésimas más que en el mismo mes del 2025 y el más alto desde junio de ese año, con un plazo medio de amortización de 25 años. Pese a ello, el coste de la financiación sigue lejos de los niveles del 2023 y el 2024, cuando la política monetaria del BCE llevó los tipos por encima del 3%.
“El mercado entra en una nueva fase del ciclo hipotecario. Aunque el volumen de operaciones continúa siendo muy elevado, las condiciones de financiación ya comienzan a reflejar el endurecimiento de la política monetaria”, señala María Matos, directora de estudios de Fotocasa. Esta especialista resalta que, aunque el crédito sigue disponible, la selección de los perfiles por parte de las entidades bancarias es cada vez mayor y la condiciones, algo menos favorables. “Tras un largo periodo de intensa competencia comercial, la banca comienza a priorizar la rentabilidad frente al crecimiento del volumen de nuevas operaciones”, añade.
Para el portavoz de Idealista, Francisco Iñareta, la desaceleración de los contratos hipotecarios será más visible en los próximos meses, en línea con el descenso que están registrando las compraventas de viviendas. Además, advirtió que los tipos de interés continúan aumentando y consolidan una tendencia alcista en los costes.
Este freno no es homogéneo en el país. Navarra (33,5%), Canarias (16,5%) y Catalunya (9,3%) presentaron aumentos en la firma de hipotecas, ésta última, empujada por la fuerte demanda y la escasez de oferta en alquiler. Por el contrario, en Baleares la firma de contratos cayó un 19,6%, seguida de Cantabria (-17,9%) y Murcia (13,2%).
El sector descarta sin embargo una corrección a la baja de los precios. “Lo que está cambiando no es tanto el interés por comprar, sino la capacidad real de encontrar una vivienda que encaje en precio, zona y financiación. Hay demanda, pero el mercado ya no ofrece las mismas oportunidades que hace dos años. Eso obliga a los compradores a ser más selectivos y a tomar decisiones con más prudencia”, señala al respecto Ricardo Gulias, consejero delegado de RN Tu Solución Hipotecaria. Se producirá pues una moderación de los importes, apuntan los consultados, pero la escasez de oferta y la alta demanda mantendrán los costes en cotas elevadas.
