La Comisión Europea ha impuesto hoy una multa de 550 millones de euros a AliExpress por la incapacidad de la plataforma china de controlar los riesgos relacionados con la venta en la Unión Europea de productos ilegales, inseguros o falsificados en su mercado electrónico. Se refiere desde juguetes a cosméticos peligrosos que circularon libremente por la plataforma y, en muchos casos, permanecieron en línea durante semanas después de ser detectados hasta ser retirados. La compañía tiene intención de apelar una sanción “desproporcionada”, informa Reuters.
Bruselas considera que el gigante asiático ha incumplido la Ley de Servicios Digitales (DSA) europea, al no evaluar ni mitigar adecuadamente los riesgos sistémicos asociados a la venta de productos ilícitos en su plataforma, y, como hizo recientemente con su competidor Temu, le impone una sanción millonaria para que cambie este modelo de negocio. En este caso, la sanción es mucho mayor que la de Temu (de solo 200 millones). El reglamento permite multas de hasta el 6% de la facturación global de la empresa y, con aproximadamente 193 millones de usuarios en la Unión Europea, AliExpress es actualmente la mayor de las tres grandes plataformas chinas que operan en el mercado comunitario, por delante de Shein y Temu.
Falta de personal
La carga de trabajo era tan grande que los moderadores humanos apenas tenían 10 o 20 segundos para revisar cada producto
La popularidad de las plataformas chinas que venden por internet a precios irrisorios se ha disparado tanto en Europa que Bruselas ha decidido apuntar a este modelo, no solamente porque pueden suponer una competencia desleal para las empresas europeas, sino también porque no cumplen las normas mínimas europeas para identificar productos ilegales para la salud de los consumidores. En este caso, después de una investigación exhaustiva, el Ejecutivo comunitario cree que AliExpress incurrió en varias negligencias.
Para empezar, no evaluó correctamente si contaba con personal suficiente para revisar productos potencialmente ilegales. En algunos casos, la carga de trabajo era tan grande que los moderadores humanos disponían de apenas 10 o 20 segundos para revisar cada producto. Después, los sistemas de recomendación y publicidad de AliExpress destacaban los artículos prohibidos, y recomendaban de forma activa productos peligrosos a los consumidores antes de que fueran eliminados, como estos cosméticos o juguetes que permanecían a la venta durante semanas pese a ser señalados como potencialmente dañinos para los consumidores europeos.
Además, Bruselas cree que los vendedores malintencionados pueden saltarse los controles de forma muy fácil categorizándolos de forma equivocada. Por ejemplo, algunos comerciantes clasificaban juguetes en categorías con menor supervisión para evitar los controles de seguridad más estrictos. También, según los técnicos comunitarios, ha fallado el sistema de “autorización de marca”, diseñado para prevenir falsificaciones.
AliExpress tiene ahora hasta el 20 de octubre del 2026 para presentar un plan de acción detallado que remedie estas fallas sistémicas y, de no cumplir con las medidas de implementación que se acuerden posteriormente, la plataforma podría enfrentarse a pagos de multas coercitivas adicionales. “La proliferación de ropa falsificada, juguetes poco seguros, cosméticos peligrosos y otros productos ilegales y nocivos no es un coste inevitable de las compras por Internet: se trata de un incumplimiento por parte de AliExpress de las obligaciones que le impone la Ley de Servicios Digitales”, avisa Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia. “El volumen de negocio no es una excusa; es necesario identificar y abordar los riesgos de forma sistemática para garantizar que los consumidores puedan comprar por Internet con seguridad”, sostiene la comisaria.
