El padre del sospechoso del atentado en Berlín: “Le han lavado el cerebro”

El pasado sábado, una furgoneta atropelló a decenas de personas durante la celebración del Día del Orgullo en el parque Tiergarten de Berlín y causó la muerte de una persona y heridas a otras 29.

Abdul Ballout, de 21 años y con antecedentes penales, era el sospechoso identificado de los hechos. Murió abatido a tiros en el barrio berlinés de Spandau el domingo por la noche, durante un intento de las autoridades de arrestarlo, después de que tratara de atacar con un cuchillo a los agentes que lo rodeaban.

El padre de Abdul, Tawfik Ballout, de 64 años, originario del sur del Líbano y musulmán chií, fue localizado en el país de Oriente Medio por la revista alemana Der Spiegel, a la que hizo algunas declaraciones sobre su hijo.

Una furgoneta embistió a los asistentes a la marcha del Día del Orgullo LGTBI+ y causó un muerto y 29 heridos 
Una furgoneta embistió a los asistentes a la marcha del Día del Orgullo LGTBI+ y causó un muerto y 29 heridos Ap-LaPre

Según Tawfik Ballout, miembros de grupos terroristas habían “lavado el cerebro” a su hijo, que siempre había tenido un carácter “cariñoso y emotivo”. En los últimos tiempos, sin embargo, habían aumentado las discusiones con el padre por su cabello y su barba. “No le permití que se dejara crecer la barba”, afirmó Tawfik, en lo que consideraba un gesto de extremismo.

El padre habló por teléfono con su hijo el mismo día del atentado, pocas horas antes de los hechos. “Me llamó y hablamos con normalidad, como todos los días. Me dijo que me echaba de menos y que deseaba estar con nosotros en Líbano ahora mismo”, relató. Pocas horas después, intentó volver a comunicarse con él: “El último mensaje que le envié fue a las 21.53 horas”, explicó Tawfik.

Según su relato, Abdul vivía desde hacía años con su madre y dos de sus tres hermanas, en una familia ahora destruida. Su hijo asistió a la escuela hasta décimo curso, tras lo cual desempeñó varios trabajos temporales, “por ejemplo, como guardia de seguridad o como conductor”, sin llegar a tener nunca un empleo fijo. Según el padre, pasaba las noches hablando por teléfono y se levantaba muchas veces solo a última hora de la tarde, sin llevar un estilo de vida regular.

En la familia de Tawfik todos son chiíes. “No apoyamos al Estado Islámico”, afirma, y, aunque sus hijas llevaban hiyab, sostiene que su núcleo nunca fue “extremadamente religioso”, con la única excepción de Abdul, el sospechoso del atentado, que, según el padre, “amaba” a los suníes.

El conflicto entre suníes y chiíes divide al mundo árabe desde hace siglos. El grupo terrorista ISIS es de orientación suní y atenta contra los chiíes; según el padre del atacante, la organización terrorista siempre fue vista como “mala” en las conversaciones que mantenía con su hijo.

Los intentos de radicalización y la confirmación de la autoría islamista

Según los investigadores, Abdul Ballout se había radicalizado e intentó unirse al ISIS mediante un viaje desde Líbano con destino a Siria en mayo del año pasado. Su intento fracasó: fue detenido y condenado al internamiento en un centro de menores en Berlín.

El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, afirmó a la prensa: “Todo lo que vemos indica que estamos frente a un ataque terrorista islamista”. También se ha pronunciado el canciller alemán, Friedrich Merz, que ha expresado su profundo pesar por todos los afectados y ha declarado: “Esto es un ataque a nuestra sociedad. Somos una sociedad abierta y que ama la libertad, y eso es lo que vamos a defender”.

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