Revuelta en la UE contra las reglas de unanimidad que lastran su política exterior

En un mundo que cambia a marchas forzadas, con una Casa Blanca imprevisible, turbulencias en Oriente Medio y un panorama internacional cada vez más inestable, Europa no puede permitirse procesos de toma de decisiones que se prolonguen durante meses (o años) por los bloqueos de ciertos países. Es lo que consideran un nutrido grupo de Estados miembros —entre ellos, España— que plantean fórmulas contra las reglas de unanimidad que permitan superar los vetos y agilizar la política exterior de la UE.

En un documento, visto por este diario, dirigido a la alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, los responsables de Exteriores de España, Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos, Austria, Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo, Rumanía y Suecia defienden una serie de ideas que buscan terminar con el uso excesivo de este tipo de poder de veto, como el que ejercía de forma sistemática el exprimer ministro húngaro Viktor Orbán durante años.

Las capitales buscan que haya más abstenciones y menos bloqueos 

Su lectura es que se debe reforzar la capacidad de actuación de la UE ante un escenario geopolítico marcado por la “competencia estratégica”, la creciente inestabilidad y los intentos de socavar el orden internacional. Para ello, adjuntan un documento con cinco posibles fórmulas para utilizar las herramientas ya disponibles en los tratados europeos, sin la necesidad de reformar el marco jurídico actual. Explorar maneras de superar la unanimidad y moverse hacia la toma de decisiones por consenso.

Una de ellas  sería potenciar el uso de una “abstención constructiva” en lugar de un “comportamiento obstruccionista”. Es decir, que un país muestre claramente que no está de acuerdo con la decisión del resto por medio de una abstención, sin por ello torpedear el sentir común de la política exterior europea. Otra de sus ideas es que, si un país quiere bloquear una propuesta, tiene que hacerlo por un motivo estrictamente vinculado, algo que hubiese evitado gran parte de los vetos de Orbán. Además, piden que se expongan estas razones lo antes posible para que haya suficiente tiempo para aclararlas y consultarlas.

Otro de los puntos fundamentales es que, si una decisión sobre cuestiones de política exterior o de seguridad debe adoptarse por mayoría cualificada, todos los Estados miembro tiene derecho a oponerse “por razones vitales y declaradas de política nacional”, tal y como establecen los Tratados, pero es necesario que “dichas razones se expongan detalladamente, a fin de permitir una consulta significativa y facilitar los esfuerzos para encontrar una solución aceptable para todos los Estados miembros”.

El documento además anima a Kallas a explorar opciones disponibles en el marco jurídico actual para mejorar la toma de decisiones, incluyendo con una propuesta propia, y reclama actuar bajo un principio de “cooperación sincera” y “solidaridad mutua” para tratar de alcanzar posiciones comunes en todos los asuntos de política exterior, recordando que estos principios son jurídicamente vinculantes y se aplican a la toma de decisiones en el Consejo.

Francia y Alemania impulsan otra propuesta para reforzar el rol de Kallas

“Si bien nuestro objetivo sigue siendo lograr la mayor unidad posible entre todos los Estados miembro, redunda en nuestro propio interés no permitir que quedemos atrapados en puntos muertos cuando no podamos alcanzar un consenso”, defienden estos once ministros en la carta, enviada también al resto de responsables de Exteriores de los Veintisiete.

La comunicación se abordará durante la reunión de ministros de Exteriores que se celebra este miércoles en la localidad irlandesa de Wicklow, donde los responsables diplomáticos de los Veintisiete tendrán también entre sus manos otra propuesta completamente diferente de Francia y Alemania, que abunda en las dificultades de Europa para lograr una voz fuerte en el mundo. En este caso, piden reformar la organización de la política exterior de la Unión Europea, que podría llegar a reforzar el papel de la alta representante de Exteriores de la UE, Kaja Kallas con el fin de evitar la cacofonía institucional en Bruselas.

Según los Tratados, el alto representante es quien debe coordinar la política exterior de la UE pero, ahora mismo, lo que sucede es que muchas de las competencias de Kallas como defensa, las relaciones con Oriente Medio o con los países vecinos, tienen departamentos propios dentro de la Comisión Europea, con lo que, si esta idea saliera adelante, la estonia ganaría competencias de coordinación. Sin embargo, sería la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen —criticada por su afán presidencialista— quien mantendría la última palabra como su superior, algo que también la reforzaría y no resolvería la fuerte rivalidad entre ambas por el control institucional de la diplomacia. 

Llamado a expertos

Kallas busca las lagunas de la defensa europea

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, avanzó este martes que la semana que viene pondrá en marcha un grupo de expertos de alto nivel, formado por expolíticos y militares, con el fin de apuntalar la defensa europea y buscar las lagunas ante la creciente amenaza rusa. Entre los expertos habrá miembros de todos los países europeos y también del Reino Unido y de Ucrania. “Se trata, en realidad, de identificar qué debe hacer Europa de forma diferente para poder defenderse mejor, más rápido y de forma más inteligente”, resumió.

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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