EE.UU. vuelve a atacar objetivos militares en Irán como represalia por su bloqueo en Ormuz

El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) ha anunciado que este martes ha iniciado una nueva ronda de ataques contra objetivos militares en Irán, en la última señal del retorno a las hostilidades entre los dos países tras un mes de relativa calma. El Pentágono ha confirmado que los ataques han comenzado a las 18h y se han dirigido a “objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) en Irán”, como represalia por “los recientes intentos de ataques por parte del IRGC contra el transporte comercial en el Estrecho de Ormuz y contra los miembros del servicio estadounidense desplegados en la región”.

Según ha confirmado la agencia de noticias iraní Irna, cuatro proyectiles han impactado en los condados de Chabahar y Konarak, zona costera en el sureste de Irán, así como en la isla de Qeshm, al norte del estrecho de Ormuz. Todavía es pronto para determinar los daños producidos, pues los bombardeos siguen produciéndose en estos momentos, han confirmado fuentes oficiales de EE.UU. a Al Jazeera. Por su parte, un portavoz de la Guardia Revolucionaria ha dicho a la agencia Fars que EE.UU. “va a arrepentirse de sus nuevos ataques”.

El presidente Donald Trump también ha confirmado que EE.UU. está “atacando en estos momentos objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz”. A través de una publicación en su red, Truth Social, ha calificado los bombardeos de “grandes y contundentes” y ha señalado que se producen como “represalia por el intento fallido de los iraníes de colocar minas marinas en el estrecho”, así como por el lanzamiento de “ocho misiles iraníes contra nuestra base militar en Jordania, todos los cuales fueron derribados con éxito”.

Esta nueva oleada de ataques es la segunda en dos días, cuando ya se han cumplido seis meses de guerra en el Golfo Pérsico. Durante la noche del domingo, EE.UU. e Irán ya intercambiaron bombardeos: Washington lanzó misiles y drones contra dos lanzaderas iraníes en la isla de Larak, situada en el estrecho de Ormuz, desde donde según Washington el régimen se disponía a atacar a nuevos buques en este cuello de botella crítico y disputado. Poco después, la República Islámica respondió con bombardeos de represalia y “castigo” por la muerte de dos iraníes, con misiles lanzados contra dos bases militares americanas en Jordania y otra base aérea en Emiratos Árabes Unidos, según confirmó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.

Trump advierte que si hay represalia por parte de la “fracasada nación de Irán” será golpeada “con mucha más fuerza”

Los ataques de este martes son una respuesta a esta represalia iraní, algo que Trump ya avanzó el lunes en una entrevista con Fox News: “Habrá una respuesta. Vamos a golpearlos muy duramente”. Horas antes, publicó en Truth Social un video generado con inteligencia artificial en el que aparece la isla de Jarg, estratégica para la exportación de petróleo iraní, siendo bombardeada, una publicación que el presidente acompañó con el mensaje: “¡La isla de Jarg ha quedado reducida a escombros!”

Este martes, ha amenazado de nuevo al régimen de la “fracasada nación de Irán” con nuevos ataques todavía más contundentes si decide responder al último bombardeo. “Será golpeada de nuevo con mucha más fuerza y a un nivel mucho mayor”, ha advertido. “Ese ataque está esperando entre bastidores y, cuando termine, quedará muy poco de la República Islámica de Irán”, ha añadido. 

Pese al tono, el presidente descartó el lunes cualquier uso de la bomba nuclear contra Irán, al considerar que las consecuencias dejarían una situación mucho peor de la actual en la región del Golfo Pérsico y el régimen iraní ya está “a punto de caer”, sin necesidad de usar un arma tan destructiva. 

Javier de la Sotilla Puig

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