
Cuba anunció el miércoles la suspensión de los pagos con tarjetas Visa y Mastercard a partir del sábado, tras la ruptura de las relaciones entre un banco extranjero y una entidad financiera de la isla debido a las sanciones estadounidenses. “Con fecha 2 de junio se recibió una comunicación del banco extranjero que procesa las operaciones realizadas en Cuba mediante tarjetas Visa y Mastercard, informando de la interrupción de su relación con Fincimex S.A.”, indicó el Banco Central de Cuba en un comunicado.
Fincimex es la rama financiera del conglomerado económico-militar cubano Gaesa, sancionado por Estados Unidos. El Banco Central de Cuba precisó que su socio extranjero, cuyo nombre no reveló, indicó que “se vuelve ilícito e imposible continuar ejecutando los acuerdos con la entidad cubana”. “Esta interrupción está directamente relacionada con la orden ejecutiva” firmada el 1 de mayo por Donald Trump y “forma parte de la estrategia de asfixia contra el pueblo cubano”, añade el comunicado.
Desde enero, la Administración Trump aplica una política de máxima presión contra Cuba, afirmando que la isla comunista, situada a 150 kilómetros de las costas de Florida, representa “una amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Además de su embargo petrolero contra la isla de 9,6 millones de habitantes, Washington ha puesto en el punto de mira al “Grupo de Administración Empresarial” (GAE S.A. o Gaesa), vinculado al Ejército y presente en numerosos sectores clave de la economía cubana.
Gaesa fue una de las primeras entidades sancionadas en virtud del decreto presidencial firmado por Donald Trump el 1 de mayo. El conglomerado ya estaba sujeto a sanciones, pero el nuevo decreto introdujo medidas coercitivas secundarias contra las empresas que colaboren con él.
Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, esas empresas tienen hasta el viernes para adaptar sus actividades o exponerse a medidas restrictivas. El martes, La Habana defendió el papel de Gaesa, afirmando que siempre ha tenido como objetivo hacer frente al embargo estadounidense vigente desde 1962 y generar divisas para mantener en funcionamiento la economía cubana.
