El intercambio de escaramuzas entre Irán y Estados Unidos se está convirtiendo en una constante durante el frágil alto el fuego que rige el conflicto. La Guardia Revolucionaria iraní (IRGC, en sus siglas en inglés) aseguró el miércoles que atacó un buque estadounidense en respuesta a una ofensiva previa del país norteamericano contra un petrolero iraní cerca del estrecho de Ormuz, en una nueva ronda ofensiva que ambas partes se acusan de haber iniciado. En paralelo, Kuwait se vio obligado a suspender vuelos comerciales después de que la terminal 1 de su aeropuerto internacional fuera blanco de las represalias iraníes y causara un muerto, varios heridos y destrozos.

El Ministerio de Exteriores de Kuwait condenó “en los términos más enérgicos los brutales y continuos ataques iraníes con misiles balísticos y drones, el último de los cuales tuvo lugar la madrugada de hoy (miércoles) y que, nuevamente, tuvieron como objetivo instalaciones civiles y vitales, incluido el Aeropuerto Internacional, lo que causó la muerte de una persona y heridas a varias”. Kuwait Airways, que opera en la terminal 4, reprendió los vuelos al mediodía.
La noche del martes, el Mando Central estadounidense (Centcom) había informado de haber disparado un misil contra la sala de máquinas del buque cisterna M/T Lexie, sin carga y con bandera de Botsuana, que navegaba en dirección a la isla de Jarg, el principal puerto petrolero de Irán, con la intención de romper el bloqueo marítimo del estrecho que impone EE.UU. al petróleo iraní. El impacto se produjo después de que la embarcación ignorara “repetidas advertencias”, aclaró el parte estadounidense.
Como respuesta, Irán atacó el “buque Panaya, perteneciente al enemigo sionista estadounidense”, que “fue atacado con misiles navales”, según declaró la IRGC a la agencia de noticias Tasnim. Una información que no fue confirmada por Estados Unidos.
La Guardia Revolucionaria iraní también denunció un ataque estadounidense contra una de sus torres de comunicaciones en la isla Qeshm, en una ofensiva confirmada por el Centcom. El motivo del ataque fue una represalia al lanzamiento por Irán de misiles balísticos hacia países vecinos, entre ellos Kuwait y Bahréin, sin que ninguno alcanzara sus objetivos. Si bien las autoridades bahreiníes confirmaron la interceptación de proyectiles, las kuwaitíes sí que anunciaron horas después el citado ataque contra su aeropuerto.
La IRGC especificó que lanzó ataques con misiles y drones contra una base aérea y helicópteros estadounidenses “ubicados en un país de la región”, así como contra el cuartel general de la Quinta Flota de EE.UU., ubicado en Bahréin, en respuesta al ataque contra la torre de comunicaciones de Qeshm. Según el Centcom, ninguno de los objetivos iraníes fueron alcanzados.
Para el Ministerio de Exteriores iraní Kuwait y Bahréin, países del Golfo con importantes instalaciones militares estadounidenses, tenían una “responsabilidad directa y clara” porque son origen de los lanzamientos estadounidenses. Por lo que consideró que actuaba en “legítima defensa”.
Los nuevos ataques se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negara en redes sociales que las negociaciones con Irán estuvieran suspendidas, como habían afirmado medios iraníes. De acuerdo con su secretario de Estado, Marco Rubio, las conversaciones con Teherán para poner fin al conflicto bélico no solo continúan sino que hay motivos para ser optimista y reveló que Washington está negociando con el líder supremo Mojtaba Jameneí.
Las conversaciones con Irán peligraron el lunes cuando Teherán amenazó con retirarse de ellas tras anunciar Israel que iba a bombardear el sur de Beirut. La crisis provocó una dura llamada de Trump a Beniamin Netanyahu, tras la cual el primer ministro israelí renunció a atacar la capital libanesa y el grupo proiraní Hizbulah, contra quien combate en suelo libanés, pondría fin a sus ataques al norte de Israel.
El miércoles, sin embargo, Netanyahu volvió a poner a prueba la paciencia de su aliado cuando el ejército israelí bombardeó un coche en Khaldeh, en una concurrida autopista de las afueras de Beirut, cercana al Aeropuerto Internacional Rafic Hariri.

