No es una historia inventada, aunque llame la atención al leerla: una de las personas afectadas por el cierre de la centenaria planta de Marie Claire en Vilafranca del Cid, en Els Ports, acabó bajando cada día de su pueblo para trabajar en la fábrica de almendras de Importaco en La Vall d’Alba, en la Plana Alta, que ahora también cierra tras el aparatoso incendio del pasado mes de mayo. “Lo de Importaco es que ha sido una desgracia”, explica Javier Ferreres, secretario general UGT-PV FICA en las comarcas de Castellón. “Aquí nos hemos visto desangelados. Se han hecho reuniones, sí, pero no se ha llegado a nada. Igual que n Marie Claire, no se llegó a nada pero hubo gestos, aquí nada”, remarca, saltando de un cierre a otro, hilando el devenir de un mercado de trabajo, el castellonense, que está especialmente condicionado por la geografía, pero también por las comunicaciones y las infraestructuras.
Importaco, empresa de Beniparrell, en Valencia, dedicada a la producción y comercialización de frutos secos, frutas desecadas y agua mineral natural, superó este año, por primera vez, unos resultados que superan los 1.000 millones de euros de facturación, pero también este año vivió un incendio en su planta de La Vall d’Alba que la dejó especialmente tocada. La empresa confirma que ha estado barajando “todas las opciones”, pero finalmente ha decidido su cierre.
Importaco confirma que ha estado barajando “todas las opciones”, pero finalmente ha decidido su cierre
En la actualidad la empresa asegura estar “en conversaciones” con los sindicatos para ofrecer al centenar de empleados “las mejores condiciones que se puedan”, asumiendo que esta es una “decisión difícil” porque este es “un territorio especial”, donde los trabajadores se sienten desamparados. Importaco trabajaba en La Vall d’Alba desde 2009, cuando entró a participar en esta planta cooperativa, que pertenecía a Intercoop. En 2010 adquirió más participación y ya en 2011 pasó a controlar prácticamente el 100% de la planta.
La movilidad de ese empleado que recurrió a Importaco tras el despido en Marie Claire evidencia las características del mercado de trabajo de Els Ports, de menor tamaño. Así lo define el último informe de prospección elaborado por Labora, en colaboración con la UJI, sobre la provincia de Castellón. Sus datos, de 2023 aunque publicado en 2025, muestran que en todos los casos es la Plana Alta la comarca adonde se desplazan los trabajadores residentes en las cabeceras comarcales, cuando no trabajan en la propia comarca.
Curiosamente, la excepción la marca Vilafranca, donde la Plana Alta aparece como tercer destino y, evidentemente, la propia Castelló de la Plana que tiene el mayor porcentaje de trabajadores en la propia comarca. ¿Por qué Vilafranca se quedaba en la comarca? Marie Claire era uno de los reclamos más evidentes, hasta que en febrero de 2025 cerró definitivamente sus puertas. Aquello no fue fácil para la zona, ni mucho menos: “Cuando apareció la compra de Marie Claire se nos engañó a todos porque se luchó mucho para que eso siguiese. En esa zona hay ahora muchas familias que tienen hijos que no pueden tener una salida laboral en esa zona”, lamenta el dirigente ugetista.
También Juan José Picazo, secretario general de Industria de CCOO-PV, explica que estos cierres se viven con preocupación porque “los datos esconden la realidad; si miramos los datos de la provincia de Castellón podemos decir que se ha mejorado el empleo, pero si vamos a mirar las comarcas de interior ahí el cierre de Marie Claire o Importaco tienen repercusiones terribles para la comarca”.
Frost-trol, Azteca, Codicer 95… otros cierres
En diciembre de 2025 cerró Codicer 95, azulejera de Castellón que despidió a 75 empleados. Otra fue Azteca, en L’Alcora, que despidió a casi 120 empleados. La tercera que cita UGT-PV como preocupante para la población castellonense es Frost-trol, en Cabanes, que incluso sacó a subasta su fábrica. Las dos primeras, en la zona más cercana a la capital castellonense, permitían más oportunidades a futuro; la de Cabanes creó otro hueco difícil de llenar en el empleo local. Según Juan José Picazo, de CCOO-PV, ”el País Valencià está perdiendo potencial y fueraza en industria, y es un error que vamos a pagar duramente. No puede ser que en la Comunitat Valenciana su motor económico sea que salgan días de sol”.
Cuando apareció la compra de Marie Claire se nos engañó a todos. Ahora muchas familias tienen hijos que no pueden tener una salida laboral en esa zona”
Este diario ha intentado contactar con la alcaldesa de Vilafranca, Sílvia Colom, sin éxito. Fue su partido en el municipio, el PSPV, el que presentó una moción aprobada por unanimidad para que la Diputación de Castellón y la Generalitat Valenciana se unieran a la creación de una comisión de trabajo para la reconstrucción de la zona tras el cierre de la textil.
Esta última cuenta que ya aplica la perspectiva territorial a sus políticas de empleo y, a través del Servicio Valenciano de Empleo y aseguran que el caso de Marie Claire en Vilafranca constituye “un ejemplo concreto” de cómo se puede adaptar la respuesta de empleo cuando un municipio pequeño afronta una “situación de especial impacto”. Allí, tras el cierre, en marzo de 2025 se desplazaron siete orientadores para atender a las personas afectadas.
Tras el cierre, en marzo de 2025, a Vilafranca se desplazaron siete orientadores de Labora para atender a las personas afectadas
Este modelo de respuesta es ejemplo de los diferentes programas que permiten a Labora atender las necesidades específicas de los municipios pequeños y de las zonas con riesgo de despoblamiento, como Vilafranca, en la lista de municipios de la Comunitat Valenciana que presentan este riesgo. Una herramienta de esta línea de actuación es el programa Emerge, con “especial importancia” en los municipios despoblados de Castellón, que permite a las entidades locales contratar personas desempleadas para realizar trabajos de mantenimiento y mejora del entorno, especialment en el ámbito forestal, agrícola y de conservación.
Otro instrumento, explican desde la vicepresidencia primera del Consell, es el Bus Labora, que ofrece atención presencial, asesoramiento y acceder a las herramientas de Punt Labora sin desplazarse a otros municipios; la tercera es la línea de 1,2 millones de euros de colaboración con la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), que permite la contratación de personal técnico cualificado para prestar apoyo a municipios de menos de 5.000 habitantes.
El gobierno valenciano está impulsando un análisis personalizado de cada municipio en riesgo de despoblación
Lo más reciente, anunciado esta semana, es que la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia, en coordinación con la FVMP y Labora, impulsa un análisis personalizado de cada municipio en riesgo de despoblación para identificar oportunidades de empleo y actividad económica. En este sentido, “el análisis se centra en la detección de servicios básicos insuficientes o inexistentes, así como en el estudio de los principales condicionantes que dificultan la actividad empresarial y proponer posibles líneas de actuación que contribuyan a reforzar la resiliencia económica y social de los municipios afectados”, argumenta el director general de Administración Local, José Antonio Redorat.
Y es que en Vilafranca cerró Marie Claire, pero con ella también el hotel de 30 habitaciones, cuya venta se anuncia en internet por 600.000 euros, aún sin comprador. “Es que el problema no son solo las industrias o las familias, sino todos los servicios que acompañan. El hotel de Vilafranca lo cerraron, los comerciales no iban…”, insiste en la idea Javier Ferreres.
La Conselleria de Innovación e Industria, junto con Cámara Castellón y la Diputación de Castellón, trabaja para identificar la actividad de cada comarca a través del Plan de Dinamización Comarcal: Els Ports y Alt Maestrat, del que aún no hay informe con resultados. Asimismo, esta Conselleria señala que está ampliando las políticas que afectan a zonas en despoblación, el gran efecto cuando se baja según qué persiana. Pero los sindicatos advierten que hay que dar más pasos, reindustrializar las comarcas – “apostar por una industria agroalimentaria, o un centro de tecnología”, apunta Picazo- para que no se quede en que sea cada pueblo “con la mejor de las voluntades, el que intente proteger el empleo”, matiza.
