
Los países europeos han “captado el mensaje” del presidente Donald Trump, según afirmó el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en los inicios de la cumbre que la Comunidad Política Europea celebra en Armenia. El mandatario neerlandés señaló que Estados Unidos se siente “decepcionado” por la tibieza inicial de Europa respecto a su operación militar en Irán.
Estas declaraciones se producen en un clima de alta tensión entre europeos y estadoundienses, justo después de que la Casa Blanca anunciara la retirada de 5.000 efectivos de suelo alemán, una medida interpretada como un castigo de Trump hacia su socio transatlántico. Según Rutte, los aliados ya están agilizando el cumplimiento de los acuerdos bilaterales sobre bases militares tras asimilar las exigencias de Washington para reducir la capacidad nuclear y de misiles de largo alcance de Teherán en una búsqueda de “garantizar un mundo más seguro”.
Rutte destaca el compromiso de algunos miembros de la Alianza con la guerra
Mientras España se mantiene firme en su negativa a que las bases en su territorio se utilicen para la ofensiva contra Irán, Rutte destacó que otros miembros de la Alianza como Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Grecia, Portugal, Rumanía, Montenegro y Croacia sí están atendiendo las solicitudes de apoyo logístico. Además, varios países han manifestado su disposición a participar en una misión para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz una vez finalice el conflicto. De hecho, naciones europeas ya están desplegando medios navales, incluyendo cazaminas y dragaminas, en las proximidades del golfo Pérsico para prepararse ante una “próxima fase”. Este giro se enmarca en el compromiso alcanzado el año pasado en la cumbre de La Haya, donde los líderes aliados acordaron elevar la inversión militar hasta el 5 % del PIB en un plazo de diez años.
El escenario de estas declaraciones no es casual: Armenia, históricamente el aliado más estrecho de Rusia en el Cáucaso Sur, acoge esta cumbre sin precedentes de la Comunidad Política Europea (CPE) con la participación de más de 30 líderes y el primer ministro de Canadá. A pesar de su fuerte dependencia energética de Moscú y de albergar una base militar en Rusia, el Gobierno de Ereván busca un acercamiento histórico a Occidente. Tras esta cita, tendrá lugar la primera cumbre bilateral entre la Unión Europea y Armenia, con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y António Costa, presidente del Consejo Europeo. El objetivo central de este despliegue diplomático es respaldar la soberanía armenia y buscar una resolución definitiva al conflicto de Nagorno Karabaj, alejando definitivamente al país de la órbita del Kremlin.
