Illa defiende “no dar bandazos” con más cambios de Govern y sus socios marcan distancias

El relevo al frente del Departament de Drets Socials i Inclusió ha abierto una brecha entre el Govern y sus socios, Esquerra Republicana y Comuns. Llegados al ecuador de la legislatura y con los presupuestos aprobados, tanto los republicanos como los ecosocialistas han marcado distancias con el PSC y han criticado al president Salvador Illa que no haya aprovechado este cambio en la configuración de su ejecutivo para acometer una remodelación mucho más profunda. Y, pese a que han insistido en que son necesarias varias modificaciones, Esquerra y Comuns han cuestionado el rumbo del Govern y reclaman un “cambio de modelo”. Por su parte, Illa ha querido subrayar su apuesta por la “estabilidad” y por dar tiempo a los equipos, dejando claro que no apuesta por relevos: “No daremos bandazos”.

El president ha defendido la elección del que era secretario general de Drets Socials como nuevo conseller, Raúl Moreno, por los “criterios” que han guiado, según ha expresado Illa, la configuración de su Consell Executiu: “Por su competencia personal y trayectoria, por la pluralidad y transversalidad y por tener un sentido de equipo”. A ello ha añadido el factor de la “estabilidad” y “tiempo y paciencia”.

En este punto, ha destacado que “es un cambio de conseller pero no de políticas”, por lo que ha hecho bandera de la continuidad que cree que debe tener su Govern. Salvador Illa ha insistido en que “en un tiempo de incertidumbres hay que generar el máximo de estabilidad” y también en “tener horizonte”: “Hay que dar tiempo, tener un punto de paciencia y persistencia en las políticas”.

Lo llamativo ha estado el tono duro de sus socios, ERC y Comuns. El presidente de los republicanos en el Parlament, Josep Maria Jové, ha planteado al presidente de la Generalitat que hacen falta “más cambios” en el Govern, pero especialmente un “cambio de políticas” porque es un ejecutivo que “no funciona ni tiene alma”. Jové le ha espetado al socialista que “ya tienen la herramienta para corregir los errores”, que son los presupuestos: “Ya no tiene excusas. Tienen la herramienta para actuar con diligencia. La duda es si tienen a las personas más adecuadas para hacerlo”. ERC considera que Illa ha perdido una “oportunidad” para hacer una remodelación “más profunda” y ha puesto como ejemplos a la consellera de Salut, Olga Pané; o a la de Territori, Sílvia Paneque.

También los Comuns han exigido un cambio de “unas políticas que son de los años 80 y 90 del siglo pasado”. Jéssica Albiach ha reprochado al Govern del PSC que “administran pero no transforman” y que la “tercera gran transformación” de Catalunya que prometió el president no llega. “La crisis de Govern se queda a medio gas, es insuficiente”, ha añadido Albiach, que ha vuelto a aconsejar a Illa que divida la conselleria de Territori, Habitatge i Transició Ecològica: “Es humanamente inabarcable para una persona”.

Por parte de Junts per Catalunya, la presidenta del grupo posconvergente, Mònica Sales, también ha pedido más cambios del Consell Executiu: “Se ha equivocado. El problema no es una consellera, es este rumbo equivocado del Govern que desprende incapacidad y mala gestión”. A juicio de Sales, “si el president cambia los nombres pero no la manera de hacer política, el Governs seguirá sin funcionar y es agónico”. JxCat ha citado como ejemplos de “mala gestión” a los consellers Albert Dalmau, Alícia Romero, Núria Parlon, Sílvia Paneque y Esther Niubó.

Tanto el PP como Vox han cuestionado el momento en el que se ha anunciado el relevo de Mònica Martínez Bravo por Raúl Moreno -por producirse justo horas después de la consecución del segundo Mundial de la selección española de fútbol- y lo atribuyen al “escándalo” de la DGAIA. Los populares y el grupo de extrema derecha han acusado de “opacidad” a Illa y han vuelto a exigir explicaciones por los casos que salpican al PSOE.

Desde la CUP, Pilar Castillejo ha afirmado que el president ha ido al Parlament a contar “milongas” sobre el cambio de Govern y ha augurado más remodelaciones en el futuro porque el ejecutivo “hace aguas”: “Hay conselleras reprobadas y consellers que no pintan nada ni tienen incidencia”. Y Aliança Catalana ha cargado contra la ya exconsellera Martínez Bravo por un “absentismo remunerado con el dinero de los catalanes”. “No es un cese, es una huida hacia adelante”, ha sostenido la diputada Rosa Maria Soberana.

Pedro Ruiz Clavería

Calonge, 1998. Redactor de ‘La Vanguardia’ desde 2024. Licenciado en Periodismo por la Universitat Pompeu Fabra. Cubro la actualidad política catalana

También te puede interesar