
La imagen de un grupo parlamentario de Vox aplaudiendo a rabiar cada frase de su portavoz en las Corts Valencianes frente a una bancada popular bastante menos entusiasta tras aprobar los presupuestos para 2026 evidenció ayer el gran ganador de la negociación. El president Juanfran Pérez Llorca tendrá cuentas y se garantiza un final de legislatura bastante tranquilo, pero a cambio ha tenido que ceder e incluir en el proyecto de ley más importante del año la prioridad nacional que le reclamaba Vox. Cesiones en todas las cuestiones demandadas por los ultras, menos en la lengua, para lograr estabilidad y una candidatura a la Presidencia de la Generalitat en 2027.
El concepto de prioridad nacional aparece por primera vez en unos presupuestos regionales y supone “el comienzo de un cambio de rumbo que ha llegado para quedarse”, tal y como destacó ayer el síndic de Vox, José María Llanos, que lanzó un aviso a todos los presentes: “Más pronto que tarde la prioridad nacional llegará a la normativa nacional”.
Tras las elecciones autonómicas de 2023, Carlos Mazón fue el primer presidente autonómico del PP en sellar un acuerdo con Vox para gobernar la Comunidad Valenciana. Lo hizo en un tiempo récord. Ahora, su sustituto tras la dana ha sido el primero en incorporar por escrito “el principio de prioridad nacional adecuado a la legalidad vigente”, con el propósito de “procurar la asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable en la Comunitat Valenciana”. Un criterio que se aplicará tanto en las ayudas al acceso a la vivienda como en las ayudas sociales. Y ya se sabe que lo que sucede en la Comunidad Valenciana acaba marcando la pauta en otras regiones.

El PSPV estudiará si lleva las cuentas al Tribunal Constitucional
“Fomenta la discriminación y puede ser inconstitucional”, denunció ayer la ministra y líder de los socialistas valencianos, Diana Morant. El PSPV quiere estudiar el aterrizaje de lo aprobado en los presupuestos para ver si lleva la ley al Tribunal Constitucional. Sin embargo, el propio Llorca, tras dar la mano a su conseller de Hacienda y acercarse a saludar al portavoz de Vox para agradecerle su apoyo, negó las acusaciones de la izquierda. “Los presupuestos no distinguen entre color de piel, no distinguen entre inmigrantes y personas nacidas aquí. Por supuesto que no, jamás lo toleraría”, destacó el president.
El jefe del Consell evitó pronunciarse sobre la prioridad nacional y enfatizó que lo que hacen los presupuestos es “darle esa prioridad a aquellas personas que llevan más tiempo censadas en un municipio”, criterio que, explicó, ya aplican muchos alcaldes de todo signo político a la hora de proceder al reparto de las ayudas municipales.

