Catalunya no solo alcanza máximos históricos en creación de empleo sino también en constitución de nuevas empresas. En el primer semestre se crearon 14.259 sociedades mercantiles, un 11% más en comparación con el mismo periodo del año anterior, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de la cifra más alta de la serie histórica que comienza en el 2008.
En junio, tras dos meses consecutivos de descensos en la tasa interanual, la evolución volvió a ser positiva, con el nacimiento de 2.142 sociedades, un 9,8% más respecto a junio del 2025, la mayor cifra en al menos 18 años.
“Se están creando nuevas empresas por la detección de nuevas oportunidades de negocio”, aseveran fuentes del Departament d’Empresa i Treball de la Generalitat, que también señalan que las cifras son un indicador de viabilidad “muy bueno” que puede augurar a medio y largo plazo creación de puestos de trabajo no únicamente en cantidad, sino también en calidad.
Por su parte, el número de sociedades mercantiles que ampliaron capital subió un 47% , hasta las 613 empresas, con un capital suscrito total de 342 millones, cifra un 56% superior a la de junio del año anterior. En la otra cara de la moneda están las sociedades que echaron el cierre, que fueron 143, un 20% más interanual.
Un dato no tan positivo es que para las empresas que se crearon en junio se suscribieron tan solo 46 millones de euros, un 60% menos que en el mismo mes del año anterior, aunque en el acumulado (hasta junio) el capital suscrito fue un 16% superior al del mismo periodo del 2025. Àngel Hermosilla, secretario general del Col·legi d’Economistes de Catalunya, aclara que el fuerte descenso del capital suscrito en junio indica que la fórmula societaria está ganando peso entre el colectivo autónomo, que “se está dinamizando con la creación de pequeños negocios”.
Ahora bien, matiza, también “denota cierto nivel de vulnerabilidad de las empresas recién constituidas”. Preguntado por el efecto que ha podido tener en los datos el reciente proceso extraordinario de regulación de inmigrantes en España, Hermosilla confirma que es un factor a tener en cuenta: “La regularización ha hecho aflorar una parte de negocios que estaban en la clandestinidad”. En todo caso, comenta que el principal motivo de la proliferación de nuevas sociedades mercantiles “son las buenas expectativas que hay sobre la evolución para este año de la economía catalana y española”.
En España se crearon 11.153 empresas, la mejor cifra en un mes de junio en 19 años
Si bien Catalunya fue en junio la novena comunidad con la mayor variación anual (9,8%) de empresas creadas, concentró el 19% de las nuevas sociedades, solo superada en porcentaje por Madrid (23%). En el conjunto del territorio, las sociedades mercantiles de nueva creación subieron un 1,7% interanual, hasta sumar 11.153 empresas, la mayor cifra en un mes de junio en casi dos décadas.
El capital suscrito para la constitución de las nuevas sociedades bajó un 22% interanual, hasta los 344 millones de euros, mientras que el capital medio suscrito, que se situó en 30.847 euros, disminuyó un 23,5% interanual. Pese al mayor nacimiento empresarial, también aumentó la mortalidad, ya que se disolvieron 1.814 sociedades mercantiles, cifra casi un 15% superior a la del mismo periodo del año anterior. La mayoría de los cierres fue por razones voluntarias.
La Rioja (+87%) Navarra (+78%) y Extremadura (+33%) fueron las que registraron crecimientos más grandes en la creación de empresas, mientras que en el lado contrario se situaron Canarias, Galicia y Comunitat Valenciana con retrocesos del 13%, 12% y 8%, respectivamente.
En cuanto a la disolución de empresas, Comunitat Valenciana (+52%), La Rioja (+50%) y Murcia (+40%) fueron las comunidades que más empresas destruyeron en tasa interanual, mientras que Navarra, Extremadura y Castilla – La Mancha las que menos, con retrocesos de un 43%, 38% y un 9%, respectivamente.
Pese a la mayor proliferación de nuevas empresas, “hay sombras latentes” que podrían acabar impactando en la buena salud del tejido empresarial, como el conflicto bélico en el Golfo Pérsico, que está generando volatilidad en el mercado de materias primas y en las economías domésticas, señala Hermosilla.
