Las exportaciones de alimentos y bebidas crecen un 2,9% en el conjunto del año 2025, pese a la inestabilidad geopolítica en el mundo. El quinto mercado en importancia para la industria, y el primero fuera de la Unión Europea, EE.UU., ha reducido sus compras de productos españoles en un 9,6%, hasta los 3.041 millones de euros, según los datos del Informe Económico de la Industria de Alimentación y Bebidas presentado hoy.
Pese a toda la inestabilidad, las exportaciones de la industria de alimentos y bebidas crecieron en el 2025 el citado 2,9%, alcanzando un valor récord de 52.564 millones de euros, el mejor registro de su serie histórica. En volúmenes, las exportaciones aumentaron un 4,8%, “logrando superar la tendencia de los últimos ejercicios más intensos por la presión inflacionaria”, señala el informe.
Los mercados europeos incrementan su peso en las exportaciones
La excepción son las ventas a EE.UU., que se han visto impactadas por los aranceles ordenados por el presidente Donald Trump y por la inestabilidad jurídica que suponen las idas y venidas de estas tasas, que ahora están estabilizadas al 15% desde el mes de agosto del año pasado. En el 2024, las exportaciones a EE.UU. crecieron un 22,6%, hasta los 3.365 millones por el efecto acopio previo a la entrada en vigor de los costes aduaneros.
“Estados Unidos es un mercado irrenunciable para nosotros”, asume Mauricio García de Quevedo, director general de la Federación Nacional de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), asociación autora del informe. El directivo asume que no puede hacer previsiones para los próximos meses por la propia inestabilidad, después de que la Corte Suprema de EEUU declarara nulos los aranceles. “Es un puro problema político del que estamos pagando los efectos. No es un problema del mercado ni del sector”, señaló.
España compensa este decrecimiento con una mayor dependencia de sus mercados principales, Francia, Italia, Portugal y Alemania, que incrementaron sus compras de productos españoles. Las exportaciones a los dos primeros crecieron por encima del 3% mientras que las ventas a Portugal y Alemania se incrementaron por encima del 8%.
Reino Unido permanece prácticamente estable, con un ligero descenso del 0,3%, en el sexto puesto en el ranking de mercados exportadores. China se coloca séptima con unas ventas que alcanzaron los 1.706 millones de euros, lo que supone un retroceso del 4,5% debido a la bajada de las importaciones de la cabaña de porcino, el aumento de medidas proteccionistas y de cargas burocráticas.
En cuanto a cómo va a afectar el conflicto de Irán y el cierre prolongado del estrecho de Ormuz a las exportaciones del próximo año, García de Quevedo señaló que, para esta industria, es “una guerra de costes, no una guerra comercial”. “Apenas tenemos comercio con esa zona, pero la presión en los precios sí la estamos notando ya, el ascenso de los precios de la energía, la escasez de fertilizantes”, asegura. El director pidió al Gobierno un nuevo paquete de medidas para paliar la crisis, como ayudas directas a las empresas más afectadas y otras iniciativas sobre las materias primas que se trasladan por el Estrecho. Además, la Federación considera necesario equilibrar la presión fiscal y administrativa a la extraordinaria situación actual, como la suspensión del impuesto a los plásticos.
