La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) trasladará a la Generalitat Valenciana la “conveniencia” de activar medias complementarias a las que ha activado el Gobierno de apoyo al tejido productivo. Planteará la patronal que estas incluyan ayudas directas, instrumentos de carácter fiscal y mecanismos de apoyo a la liquidez empresarial, a través, entre otros, del IVACE+i, el IVF y de Afín-SGR, “con el fin de reforzar la capacidad de respuesta de las empresas ante un contexto de elevada incertidumbre”.
Es la petición que deja la celebración de la junta directiva de la entidad este jueves tras reunirse en Alicante. Allí han valorado el paquete de medidas propuesto por el Gobierno, del que aseguran que aunque supone “un avance, existe margen de mejora para reforzar su eficacia y alcance en un contexto de elevada incertidumbre internacional”. Repiten el concepto de “incertidumbre” no por casualidad, pues la CEV ya detecta que la guerra está impactando en el incremento de los costes energéticos, el encarecimiento de materias primas, el aumento de los costes logísticos y el comercio internacional, condicionando márgenes y planificación.
Alertan de que en un escenario de prolongación del conflicto, estos efectos podrían intensificarse y trasladarse con mayor amplitud al conjunto de la economía, condicionando tanto la actividad como las decisiones de inversión y el escenario preocupa a las empresas valencianas.
Por ello, proponen que se activen medidas centradas en cuatro ámbitos principales: apoyo mediante ayudas directas y medidas fiscales para compensar el aumento de costes energéticos; refuerzo de la liquidez empresarial; impulso a la internacionalización y competitividad exterior, y simplificación administrativa y reducción de cargas regulatorias.
Insisten en el concepto de “contexto de elevada incertidumbre”
Esta semana la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET), que integra la CEV, ya advertía de la “situación límite” que atraviesa el transporte por carretera exigía al Gobierno la adopción inmediata de las medidas compensatorias planteadas al Ministerio de Transportes hace dos semanas. “Tras analizar el Plan Integral de Respuesta del Gobierno y comprobar que no se han incorporado las medidas abordadas con el sector, la Federación valenciana alerta del riesgo real del colapso de los servicios del transporte por carretera”, rezaba su comunicado.
“Es urgente frenar el deterioro económico del sector”, alertaba Carlos Prades, presidente de FVET. El incremento descontrolado del precio del combustible, apuntaban, está llevando a las empresas a operar con márgenes negativos, asumiendo en solitario unos sobrecostes que ya son insostenibles. “Las medidas adoptadas hasta ahora no solo son insuficientes, sino que no están llegando de forma efectiva al transportista, agravando aún más la situación. Si esta situación continúa, muchas empresas no podrán sostener su actividad”, denunciaba Prades.
