Dar el salto de autónomo a empresa con apoyo experto

En 2025 se constituyeron en España 135.129 sociedades mercantiles, la segunda cifra más alta de la serie histórica, según el Centro de Información Estadística del Notariado. Detrás de este dato hay miles de decisiones personales: proyectos que crecen, negocios que se internacionalizan y profesionales que necesitan una estructura más sólida. El paso de autónomo a empresa suele llegar así, casi sin avisar. 

Los emprendedores Andrea Simón y Joan Piqué Llorens lo explican desde dos trayectorias distintas, pero con un punto en común: el momento en que el proyecto deja de encajar en la fórmula de autónomo. 

Crecer en un mundo sin fronteras

En el caso de Andrea, el negocio nació durante la pandemia. Buscaba mayor autonomía y la posibilidad de trabajar desde casa. Empezó con la venta online en Amazon y, poco a poco, el proyecto fue ganando volumen. “Al principio vendíamos solo en España, pero el e-commerce te abre muy rápidamente al mercado internacional”, explica. El aumento de las ventas fuera del país y la operativa con divisas marcaron un punto de inflexión. “Entendimos que el proyecto crecía de verdad y que necesitábamos dar el paso”, relata. 

Más de 1.000 nuevas empresas se han
constituido con el servicio ofrecido por BBVA

Decidió fundar, junto a su pareja, Arez Simmons, SL, una empresa que ofrece productos de calidad a un mercado cada vez más global, aprovechando las oportunidades que brinda el comercio electrónico. “Ahora tenemos una mentalidad mucho más estratégica. Ya no pensamos solo en España”, afirma. El cambio no es solo legal o fiscal: implica adaptarse a clientes de distintos países y competir en igualdad de condiciones con empresas de todo el mundo.

Más orden y más estructura

El recorrido de Joan Piqué Llorens es distinto. Ilustrador y concept artist, lleva más de quince años trabajando en proyectos audiovisuales y videojuegos, muchos de ellos internacionales. Empezó como autónomo y sus principales clientes estaban en Estados Unidos. 

Con el tiempo, el volumen de trabajo y la complejidad del día a día crecieron. “Las tareas administrativas empezaban a superarme”, recuerda. La decisión de crear su empresa, Forma et Lux, responde a dos necesidades: apoyo logístico y una gestión más eficiente de los ingresos y los gastos. “En una empresa tienes más control y separas las finanzas personales de las profesionales”, explica. También le ha permitido construir una estructura propia. En este caso, Joan incorporó a su pareja a la gestión del negocio y, cuando lo necesita, sabe que puede contar con la colaboración de jóvenes a los que ha mentorado. Hoy, todo ello le permite asumir proyectos más grandes y aumentar el volumen de negocio. 

Simplificar los procesos

Tanto Andrea como Joan coinciden en un punto: el proceso de constitución puede resultar complejo. Hay que realizar todo tipo de trámites, tomar decisiones fiscales y las dudas son constantes. “Sabíamos que hacerlo solos podía ser complicado”, afirma Andrea Simón. 

Por este motivo, ambos optaron por recurrir al servicio de acompañamiento de BBVA, en colaboración con la asesoría Ayuda T Pymes. El modelo busca simplificar todo el proceso y concentrarlo en un único interlocutor, desde los primeros pasos hasta la puesta en marcha. 

Crear una empresa puede ser un proceso
complejo; los autónomos buscan que alguien les oriente

“Lo que más valoro es el acompañamiento. La comunicación ha sido muy cercana y fluida. También la facilidad del proceso y la promoción que ofrecían que, sinceramente, me parecía muy buena”, destaca Andrea. En su caso, esto le ha permitido avanzar con mayor seguridad, sin quedar bloqueada por la parte administrativa o económica y centrarse en el crecimiento del negocio.

Joan pone el acento en la combinación de tecnología y trato personal. “El onboarding fue fácil y las aplicaciones de BBVA funcionan muy bien, pero también es importante tener a alguien con quien hablar cuando hay problemas”, explica. Esta doble vía –digital y humana– le ha resultado clave en un entorno que califica de complejo.

Agilidad y apoyo desde el inicio

El servicio que ofrece la entidad permite constituir una empresa en pocos días, con asesoramiento inicial sin coste adicional –el cliente solo asume los gastos de notaría y registro– y con circuitos coordinados entre asesoría, notaría y banco. La digitalización de los trámites, como la firma telemática, reduce los plazos y simplifica las gestiones. 

Como señala José Luis Serrano, director de Pymes de BBVA en España, “este servicio forma parte del compromiso del banco con el emprendimiento y las pequeñas empresas”. El modelo ya suma más de 1.000 sociedades creadas en su primer año de funcionamiento y responde a una demanda creciente: procesos más ágiles, claros y guiados. 

Dar el paso, con criterio

Ni Andrea ni Joan consideran la constitución de una empresa como un objetivo en sí mismo, sino como una consecuencia natural. “Es un paso necesario cuando el negocio crece”, resume ella. Él añade un matiz: “Hay que decidir de manera pragmática. No es más prestigioso ser empresa; simplemente, llega un momento en que tiene sentido”. 

En un contexto en el que más proyectos nacen con vocación global, contar con estructura, acompañamiento experto y claridad en la gestión se convierte en un factor decisivo. Para muchos profesionales, el reto ya no es solo emprender, sino saber cuándo y cómo dar el siguiente paso.

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