Por sorpresa y en una especie de déjà vu empresarial, Indra vuelve a recurrir a un gran directivo de la industria de la automoción para ocupar el puesto de consejero delegado. Josep Maria Recasens, presidente de Renault Group Iberia, director de estrategia, producto y programas del Grupo Renault, consejero delegado de Ampere, la división de vehículo eléctrico del grupo Renault y presidente de Anfac, la asociación española de fabricantes de vehículos, regresa a España para ocuparse de la dirección de la empresa tecnológica y de defensa, la empresa de moda del Ibex 35 y la más tormentosa, si nos fijamos en los cambios recientes en su cúpula.
Sustituye a José Vicente de Los Mozos, otro que fue una gran personalidad de la industria automovilística, también ex Renault y Anfac, en una suerte de paralelismo interesante. Analizar el papel de Reca, como se le conoce en la industria, en la historia reciente del motor en España es analizar de paso la propia industria y cómo su marcha cierra una cierta era de grandes directivos españoles en la industria de la automoción a nivel internacional. Solo José Muñoz, presidente y consejero delegado de Hyundai Motor Company, queda como representante nacional en una industria que ha tenido grandes directivos a nivel internacional.
Recasens se marcha a Indra logrando dos hitos, al menos, de peso específico para España. El primero se cerró anoche mismo, en el Ministerio de Industria, con el ministro Jordi Hereu de mediador y Recasens, en presente activo. Es el preacuerdo entre Renault y los sindicatos para la adjudicación de cinco nuevos modelos para las fábricas españolas de Valladolid. Este acuerdo es clave porque permite a las plantas ensamblar modelos eléctricos, una tecnología “vetada” en un principio para estas fábricas porque estaba destinada solo a las plantas francesas del grupo Renault. Durante la reunión, saltó la comunicación de la CNMV del nombramiento oficial del directivo en Indra y tal ha sido la discreción con la que se ha llevado a cabo la negociación, de cuya selección de candidatos se encargó la agencia Seeliger y Conde, que algunos apuntan a que la nota de prensa oficial comunicando el acuerdo llevaba declaraciones de Recasens, que luego firmó la directora de Recursos Humanos.
De su presidencia en Anfac, ha nacido el siguiente megaplan estratégico para la industria de la automoción en España, el Plan España Auto 2030, en estrecha colaboración con el ministerio de Industria, presentado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en mayo del año pasado. Aborda este plan, como el propio Reca definió en una entrevista con La Vanguardia, la cadena de valor “aguas arriba y aguas abajo” y cómo impulsar la industria, cómo atraer valor añadido, nuevas industrias, tecnologías y qué pedir en las alianzas con los nuevos socios asiáticos de cara a reforzar el panorama empresarial e industrial de España. También incluía un plan de ayudas a la compra de vehículos eléctricos, el plan Auto+, que aún no está en marcha pero que es retroactivo desde enero de este año.
La industria española se ha beneficiado históricamente del peso específico de los directivos nacionales en sus multinacionales foráneas. España es el segundo productor europeo de vehículos, el noveno del mundo, pero no cuenta con empresas matrices en su territorio. La industria es “una joya”, un “milagro”, como les gusta decir a los presidentes sucesivos de Anfac, potenciada, en buena parte, por los pesos pesados españoles que la han defendido fuera.
Francisco Javier García Sanz era responsable de compras del Grupo Volkswagen a nivel mundial, miembro del Consejo de Administración y presidente de Anfac cuando la crisis económica mundial redujo en prácticamente un 50% las ventas y la fabricación de coches en España. En 2012, la industria toca fondo: se ensamblan 1.979.000 coches para una red de plantas capaz de producir hasta tres millones. El plan estratégico lanzado por García Sanz, que fue un hito en el sector, se denominó así: plan Tres Millones y supuso un revulsivo para las plantas. Con una fuerte interlocución con el Gobierno, se recuperó la fabricación y se evitaron cierres y deslocalizaciones que asolaron a otras industrias en España. Aunque nunca se llegó al número mágico de tres millones, con 2,87 millones de unidades alcanzadas en 2017, se dio por conseguido el objetivo.
José Vicente de los Mozos, el consejero delegado al que Recasens sustituye en Indra, fue presidente de Renault España y director industrial global del grupo Renault hasta 2023 y presidente de Anfac hasta 2018. Vinculado a la enseña francesa desde que empezó de aprendiz, ha sido el responsable de que las fábricas españolas se adjudiquen hasta cuatro planes industriales. Duro negociador con los sindicatos, defendió el tejido industrial en Castilla y León, consolidó su peso tras la crisis del motor en 2012 y 2013 y trajo plataformas y modelos tan exitosos como el Captur o el Kadjar y una inversión total de alrededor de 4.000 millones de euros. Algunos expertos opinan que, si esta última reunión de los sindicatos con Renault en el ministerio hubiera fracasado, y la negociación se hubiera retomado sin Recasens al frente, las fábricas lo hubieran tenido mucho más difícil para adjudicarse los vehículos.
En los tiempos previos a la pandemia, en 2018 y 2019, la industria de la automoción vivía, por decirlo de alguna manera, tiempos convulsos (aunque visto lo que ha pasado de entonces hasta ahora, parecen un paseo por el campo). La polémica frase de “el diésel tiene los días contados” pronunciada por la entonces ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, supuso un terremoto en el sector y un mazazo para los coches diésel (por más que el dieselgate ya los hubiera sentenciado dos años antes). En este momento, los grandes directivos del sector eran José Vicente de los Mozos, presidente de Anfac, y Luca de Meo, presidente de Seat y el más señalado para suceder a De Los Mozos al frente de Anfac.
Aunque Luca de Meo es italiano, toda la industria lo ha considerado siempre español, por su público y manifiesto amor por Barcelona y por la resurrección de Seat, que por mucho que sea alemana, el vínculo con España sigue innegable. Suya es la creación de Cupra, un éxito que trajo de la experiencia de revivir Abarth para Fiat y mano a mano con De Los Mozos, crearon el Plan Auto 2040. Este plan estratégico de Anfac se presentó en plena pandemia, en marzo de 2020, con el objetivo de mantener la pujanza industrial española pero con el foco en la electrificación de los vehículos.
Recasens trabajó codo con codo con De Meo en Martorell y con él, marchó a Renault, un año después del nombramiento del italiano del presidente del grupo en enero de 2020 (aunque ocupó el cargo en julio). Allí les esperaba José Vicente de los Mozos, como director industrial global del grupo Renault. Ninguno de los tres mantiene a día de hoy su cargo en la francesa.
Una de las teorías al respecto de sus salidas es que Luca de Meo salió del Grupo VW porque se postuló para la presidencia de Audi y fracasó. Marchó a Renault, a la presidencia, y arrastró con él a gente de su máxima confianza. En junio de 2025, De Meo salta a Kering (dueños de Gucci) en una pirueta inesperada a un sector sin relación pero ávido de nuevas aproximaciones estratégicas, toda vez que sus cuentas de resultados están sufriendo por la caída de ventas de Asia. De Los Mozos sale a Indra en marzo de 2023, quizá por no compartir la estrategia ‘Renaulution’ planteada por De Meo o quizá porque Indra es un caramelo difícil de rechazar. Recasens se queda en Renault y entra en la terna para suceder a su valido pero es desbancado por un peso fuerte de la casa, François Provost. Quizá este hecho, junto a la posibilidad de volver a España y de dirigir una empresa de Ibex 35, han empujado al catalán a volver.
Lo que varias fuentes validan es que la experiencia de negociación con el Gobierno que adquieren los presidentes de Anfac es clave para entrar en Indra, una empresa con participación del Estado y donde toma decisiones. Dicen que el Gobierno ha sido el responsable de la salida de De Los Mozos por su cercanía con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, al ser presidente de Ifema pero sería una explicación simplista de algo que ha debido ser más complejo. De Los Mozos ya era presidente de Ifema cuando entró de consejero en Indra. Dicho esto, Recasens se pone al mando de una empresa cabecera de una industria que aspira a una relevancia equiparable a la automoción y donde podrá hacer valer toda su experiencia, nacional e internacional.
