Gracias a su ejército de drones, Ucrania hace hoy cosas que eran inimaginables hace un año, como imponer un cerco a Crimea, bombardear Moscú y dejar sin gasolina a Siberia. Pero Volodímir Zelenski considera que Rusia todavía tiene una “última gran ventaja” en la guerra: sus misiles balísticos.
De gran poder destructivo, estos proyectiles son muy difíciles de interceptar por su velocidad hipersónica y trayectoria a menudo impredecible. El escudo más eficaz contra ellos es el sistema de misiles tierra-aire Patriot, desarrollado por Estados Unidos. Ucrania lo utiliza, pero de forma muy limitada. En estos momentos, dispone solo de seis baterías operativas, lejos de las veinticinco que necesitaría para cubrir bien todo su territorio. Y lo que es peor: sus reservas de munición se están agotando.
Estas carencias se hicieron evidentes en el bombardeo masivo sobre Kyiv del pasado lunes, que dejó una veintena de muertos. Moscú empleó 29 misiles balísticos en su ofensiva, y ninguno de ellos pudo ser destruido por las defensas antiaéreas. Así lo reconoció el coronel ucraniano Yurii Ihnat, quien alertó de que Rusia “está aprovechando la grave escasez de misiles interceptores” que sufre su país.
Cómo funciona el escudo
antimisiles Patriot
Un misil balístico de largo alcance enemigo es disparado
País atacado
País atacante
Los radares lo detectan.
Por su trayectoria, calculan el lugar de caída
y se da el avisode alerta temprana
al sistema Patriot
El sistema Patriot está compuesto por
varios dispositivos móviles (unos 14),
remolcados por semitráilers, cada uno con
una función concreta. Los principales son:
Central de
Coordinación
e Información
(ICC)
Estación
de Control
de Empeño
(ECS)
Lanzador
de misiles
(4 misiles)
La ICC coordina la
operación con el escalón
superior y da la alerta
temprana a la ECS
La ECS pone el sistema
en modo combate
automáticoy el radar se
activa. Controla el radar,
lanzadores y misiles
El radar tiene
capacidad para dirigir
seis misiles en vuelo
y dos en su fase final
Si el sistema prevé el impacto dentro de la zona que defender el propio sistema de la ECS elige y dispara dos misiles de dos lanzadores diferentes
Misil
Patriot
Misil
enemigo
El misil, es un segundo radar
que recaba información de la posición del objetivo, lo cual lo hace más preciso todavía
Los misiles ascienden y luego atacan al
objetivo en el descenso de su trayectoria.
Estallan a pocos centímetros del misil
enemigo, lo que provoca su explosión
Fuente: Unidad Patriot. Ejército de Tierra.
LA VANGUARDIA
Cómo funciona el escudo
antimisiles Patriot
Un misil balístico de largo alcance enemigo es disparado
País atacado
País atacante
Los radares lo detectan.
Por su trayectoria, calculan el lugar de caída
y se da el avisode alerta temprana
al sistema Patriot
El sistema Patriot está compuesto por
varios dispositivos móviles (unos 14),
remolcados por semitráilers, cada uno con
una función concreta. Los principales son:
Central de
Coordinación
e Información
(ICC)
Estación
de Control
de Empeño
(ECS)
Lanzador
de misiles
(4 misiles)
La ICC coordina la
operación con el escalón
superior y da la alerta
temprana a la ECS
La ECS pone el sistema
en modo combate
automáticoy el radar se
activa. Controla el radar,
lanzadores y misiles
El radar tiene
capacidad para dirigir
seis misiles en vuelo
y dos en su fase final
Si el sistema prevé el impacto dentro de la zona que defender el propio sistema de la ECS elige y dispara dos misiles de dos lanzadores diferentes
Misil
Patriot
Misil
enemigo
El misil, es un segundo radar
que recaba información de la posición del objetivo, lo cual lo hace más preciso todavía
Los misiles ascienden y luego atacan al
objetivo en el descenso de su trayectoria.
Estallan a pocos centímetros del misil
enemigo, lo que provoca su explosión
Fuente: Unidad Patriot. Ejército de Tierra.
LA VANGUARDIA
Cómo funciona el escudo antimisiles Patriot
Un misil balístico de largo alcance enemigo es disparado
País atacado
País atacante
Los radares lo detectan.
Por su trayectoria, calculan el lugar de caída y
se da el avisode alerta temprana al sistema Patriot
El sistema Patriot está compuesto por varios dispositivos
móviles (unos 14), remolcados por semitráilers, cada uno
con una función concreta. Los principales son:
Central de
Coordinación
e Información
(ICC)
Lanzador
de misiles
(4 misiles)
Estación
de Control
de Empeño
(ECS)
La ICC coordina
la operación
con el escalón
superior y da la
alerta temprana
a la ECS
La ECS pone el sistema
en modo combate
automáticoy el radar
se activa. Controla el
radar, lanzadores y
misiles
El radar tiene
capacidad para
dirigir seis
misiles en vuelo
y dos en su fase
final
Si el sistema prevé el impacto dentro de la zona que defender el propio sistema de la ECS elige y dispara dos misiles de dos lanzadores diferentes
Misil
Patriot
Misil
enemigo
El misil, es un segundo radar
que recaba información de la posición del objetivo, lo cual lo hace más preciso todavía
Los misiles ascienden y luego atacan al objetivo en el descenso de su trayectoria. Estallan a pocos centímetros del misil enemigo, lo que provoca su explosión
Fuente: Unidad Patriot. Ejército de Tierra.
LA VANGUARDIA

La cumbre de la OTAN celebrada esta semana en Ankara se presentaba como una oportunidad de oro para paliar este déficit. Zelenski acudió a ella con la esperanza de que los aliados le proporcionaran más baterías y munición, y lo que sucedió al final fue sorprendente: el miércoles, durante su reunión con el presidente ucraniano, Donald Trump anunció que concedería a Kyiv la licencia para la fabricación de misiles Patriot.
“Eso es genial, ¿no?”, dijo el mandatario estadounidense. “Así no podrán quejarse de que no les suministramos suficientes”, agregó con cierta sorna, consciente de que hoy Washington también va escaso de proyectiles debido a la guerra de Irán. Según cálculos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, el Pentágono ha consumido cerca de la mitad de sus reservas de interceptores en la campaña contra Teherán. Y tardará en reponerlas: hasta el 2028 como pronto, pese al aumento actual del ritmo de producción.
La promesa de la licencia fue acogida con satisfacción por Zelenski, aunque, como ya es habitual tratándose de Trump, resulta bastante difusa. El propio magnate reconoció que todavía se tienen que concretar los aspectos técnicos, y que ni siquiera había comunicado su decisión a las empresas implicadas, los gigantes armamentísticos Lockheed Martin y Raytheon. Tampoco especificó si Kyiv podrá fabricar la versión más moderna de los interceptores –la PAC-3– o si se tendrá que contentar con la antigua –la PAC-2–.
Más allá de esa vaguedad, la hipotética obtención de la licencia no resolverá las necesidades inmediatas de Ucrania. Producir un misil Patriot lleva su tiempo. Estas son armas de precisión muy sofisticadas, con un coste de entre 3 y 5 millones de dólares por unidad, dependiendo del modelo.
Cada proyectil incorpora múltiples componentes: un ordenador, sensores, mecanismos de guiado, sistemas de propulsión… Piezas de alta tecnología que tienen que funcionar a la perfección y que dependen de cientos de proveedores.
Por todo ello, los analistas creen que Kyiv tardará años en fabricar su primer interceptor. No hay más que remitirse a las experiencias de Alemania y Japón, los únicos dos países que cuentan con licencias Patriot. Berlín recibió la autorización en el 2022, y de su planta de Schrobenhausen todavía no ha salido ni un solo misil. Tokio obtuvo el permiso en el 2005, y tardó tres años en materializar con éxito los proyectiles.
Así pues, a Ucrania le espera un largo camino por delante. Y bastante más tortuoso que el de Alemania y Japón, ya que está en guerra, y decisiones como dónde instalar la planta de producción suponen todo un quebradero de cabeza. Cualquier nueva fábrica de armamento se convertirá en un objetivo prioritario para el ejército ruso.
Mientras tanto, el Kremlin seguirá aprovechando su “gran ventaja”, y los misiles balísticos continuarán cayendo sobre Kyiv sin que nada pueda detenerlos.

