Las manos invisibles

Esta ha sido una semana de clarificación. Dos encuestas creíbles, la que publicó La Vanguardia en dos entregas (domingo y lunes), y la que dio a conocer el diario El País el lunes, sondeos realizados por las empresas Ipsos y 40dB, indican que la derecha va claramente por delante, pero que el PSOE no se hunde. Adicionalmente, el 60% de los españoles considera que los jueces no están siendo políticamente neutrales. Esa impresión es más intensa ante algunos sumarios. La condena a José Luis Ábalos y Koldo García levanta menos suspicacias que la tortuosa investigación a la que está siendo sometida Begoña Gómez , esposa del presidente del Gobierno.

Hay estrés político en la sociedad. Y ese estrés lo capitaliza Vox, que hoy podría llegar a situarse por encima de los 60 diputados y convertirse en el partido-guía de una mayoría de derechas en España. El partido-guía es el que marca las líneas principales, el que aprieta, el que arrastra, y el que tiene los aliados más potentes en el extranjero. Vox posee hoy interlocución directa con el Gobierno de los Estados Unidos, está tejiendo una poderosa red de contactos y complicidades con el vuelco a la derecha de Latinoamérica, y dispone de buenos aliados en Europa a la espera de la agenda electoral del 2027: elecciones presidenciales en Francia, elecciones legislativas en España, Italia y Polonia. Ahí se va a decidir el futuro de la Unión Europea. Dentro de un año, Vox puede tener palancas muy poderosas a su alrededor. Por eso sube. Sus electores ya no le ven como un partido marginal en el cual depositar un veleidoso voto de protesta. Vox ya forma parte del poder realmente existente.

El Partido Popular se mantiene por debajo de los resultados de julio del 2023, y una fuerza no identificada parece sostener al Partido Socialista, que podría estar por los suelos si a su izquierda hubiese una alternativa interesante. El PSOE reincidente no se hunde porque a su izquierda no hay nada; un convento vacío donde el viento bate puertas y ventanas. La madre superiora se ha dado a la fuga, Gabriel Rufián , el más listo de todos, personaje de Galdós , se ha llevado el copón de la capilla, y se oyen susurros y letanías en algunas celdas. Un convento de la desamortización de Mendizábal . El PSOE no se descalabra porque hay una mano invisible que lo sujeta.

CAUTELAS JUDICIALES. Si una mano invisible guiara los principales movimientos de la alta magistratura y de las unidades policiales que investigan, narran y filtran los casos más sonados, los que más pueden incidir en el resultado de unas futuras elecciones, hace tiempo que el juez Juan Carlos Peinado habría sido apartado del caso Begoña Gómez. Peinado desteje de noche, lo que otros tejen de día. No hay una mano invisible, hay una dinámica: el que puede hacer, hace; pero algunos lo hacen mal. Y otros no quieren quedar en fuera de juego. El juez de la Audiencia Nacional, Antonio Piña , acaba de abrir diligencias para investigar si en algunos de los audios del excomisario José Manuel Villarejo hay indicios que puedan inculpar a la ex secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal , en el caso Kitchen, cuyo juicio está concluyendo. En su día, Cospedal logró quedar fuera de la causa. El material de Villarejo fue desechado. Ahora el juez lo quiere volver a examinar, quizá para volver a cerrar el asunto. En las actuales coordenadas, Kitchen es un asunto muy delicado. No hay caso Leire Díez sin Kitchen. La gente observa y evalúa simetrías. No es nada descabellado suponer que el juicio a Begoña Gómez pueda quedar pospuesto hasta después de las elecciones generales. El próximo jueves, 16 de junio, todos a la espera de la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la ley de Amnistía.

Manos misteriosas en una composición artística
Manos misteriosas en una composición artísticaYifei Fang / Getty

Vox se está convirtiendo en el partido-guía de la derecha, con una fuerte agenda internacional

LA CUMBRE DE ANKARA. ¿Qué mano invisible ha movido a Donald Trump a perdonarle la vida a Pedro Sánchez en la reciente cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía), después de haber amenazado con cortar toda relación comercial con España? No es ningún secreto, España comprará más armamento estadounidense para Ucrania, y ha confirmado que se sumará a un despliegue de la OTAN en la región ártica de Finlandia. El teatral Trump ya está en campaña para las elecciones de medio mandato en noviembre y ha preferido vender que los españoles han cedido a la presión. La derecha española no quiere entrar en campaña sobre este asunto, ni siquiera Vox, de manera que Sánchez ha salido ileso de Ankara. No hay mano invisible. Es una dinámica. Trump aparece hoy como una figura desgastada y errática. Irán le ha dañado. Ya no genera la tensión narrativa de hace un año. A la espera de noviembre.

ARGÜELLO Y LA BANDA DE LADRONES. ¿Qué mano invisible ha empujado a Luis Argüello , arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, a romper el discurso conciliador que impregnó la visita del papa León XIV a España hace un mes? Argüello tiene instinto político. Antes de ingresar en el seminario una vez concluida la carrera de Derecho, simpatizaba con la izquierda. Acudió a mítines del PCE. Es un hombre con empuje político en la cabeza. Eso se tiene o no se tiene. Sus amigos intelectuales están hoy en Vox y ve venir un cambio de mayoría. Argüello, que no es cardenal, intuye la proximidad de un momento propicio para la Iglesia católica en ámbitos como la educación y en materias tan sensibles como el aborto y la eutanasia. No todo girará alrededor de la inmigración. Roma necesitará un gestor con la mayoría PP-Vox si el vuelco político tiene lugar en España. Argüello ha dicho “¡estoy aquí!”, pero no ha calibrado bien el zambombazo. Le gusta el combate frontal. Quizá demasiado.

¿Qué impide el hundimiento del PSOE? La gente, el miedo al vacío en la izquierda

CATALUNYA. La tercera encuesta seria de la semana es la del CEO catalán, que confirma la corriente de fondo. El estrés lo capitaliza la extrema derecha, también en Catalunya. Aliança Catalana y Vox podrían sumar un 30% en unas elecciones al Parlament de Catalunya, porcentaje que no se registra en ninguna otra autonomía. Aliança Catalana y Vox están muy lejos, pero también pueden estar muy cerca. Son partículas cuánticas. Ambos partidos tenderán al convenio. Si Aliança Catalana no se presenta a las próximas elecciones generales, una parte de sus posibles votos irá a Vox. En las elecciones catalanas, AC pedirá la devolución del préstamo. En una entrevista con La Vanguardia publicada en noviembre del 2025, Santiago Abascal adelantaba ese posible escenario: “Hay una preocupación común. Hay un enemigo importante que quiere destruir nuestra sociedad y no respeta a las mujeres. Creo que el rechazo a la inmigración masiva de gentes influidas por el fanatismo islámico va a unificar España”.

¿Qué pasaría en Catalunya si en unas próximas elecciones al Parlament, Aliança Catalana, Junts, Vox y el PP sumasen mayoría absoluta?

Ello dependerá, entre otros factores, de la capacidad de resistencia del Partido Socialista. Una mano invisible le está sujetando en estos momentos. ¿De quién es esa mano? Esa mano pertenece a una onda social amplia. Mucha gente no quiere el derrumbe total de la izquierda en España. Aún, no.

Enric Juliana Ricart

Adjunto al director de La Vanguardia. Al frente de la redacción en Madrid desde 2004. Anteriormente, corresponsal en Roma y redactor jefe de Información Local. Su último libro: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)

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