Ence enciende el motor de la celulosa

Nacida en 1957, Ence es un bimotor empresarial, con una parte del negocio dedicada a la producción de celulosa, y otra, a la de electricidad renovable, sobre todo en sus plantas de biomasa. Tras cerrar el 2025 y el primer trimestre de este año con pérdidas, la compañía se engancha ahora a un nuevo ciclo alcista en el mercado de la celulosa, animado por las subidas de precios en los mercados internacionales. Junto al desarrollo de nuevos productos y a los recortes previstos, que incluyen una reducción de plantilla, el grupo dispone de mejores perspectivas y confía en la remontada. El motor de la celulosa vuelve a tirar del ­negocio.

“Ence apuesta en su negocio de celulosa por crecer en celulosas especiales”, afirma el presidente y consejero delegado de la compañía, Ignacio Colmenares, al describir el nuevo posicionamiento. Además de la planta de Pontevedra, Ence cuenta con la asturiana de Navia, en la se ha puesto a fabricar un tipo de celulosa especial conocida como fluff que compite con la que llega de Estados Unidos y se usa en productos de más calidad, como los pañales.

Frente al pino de fibra larga con el que los americanos han dominado el mercado, Ence ha de­sarrollado una alternativa de la misma calidad a partir del eucalipto de fibra corta. Es su gran apuesta para contrarrestar las importaciones y ganar cuota entre los clientes europeos. Según asegura, se ha convertido en el único productor europeo capaz de ofrecer esta solución. Calcula que será capaz de evitar la importación de 125.000 toneladas de celulosa, cuando cada año Ence produce unas 950.000 toneladas. Espera además que las celulosas especiales equivalgan al 40% de su producción este año y al 65% en el 2028.

Sin embargo, la gran señal de mercado sigue estando en el precio de la celulosa, que vuelve a apuntar hacia arriba. Este año ronda ya los 1.410 dólares por tonelada, un 30% más que a comienzos del ejercicio. El año pasado, la caída de precios y una provisión de 24 millones por el expediente de regulación de empleo (ERE) hicieron que la empresa perdiese 55 millones. Ahora, según indica, hay un cambio de aires.

JBCapital cifra en más de 600 millones de euros el valor de su negocio de renovables

Un recorte de empleo no suele resultar inocuo y tiene a la plantilla alerta. En febrero, la compañía pactó un plan de salidas con los sindicatos hasta el 2027 que incluye la extinción de 44 empleos en la planta asturiana y la recolocación de otras 40 personas en otras áreas del grupo. Desde la empresa destacan el acuerdo legal alcanzado con los representantes de los trabajadores como parte de un plan más amplio de reducción de costes, pero los sindicatos no bajan la guardia y convocaron protestas en junio tras el despido forzoso de tres trabajadores.

Estas medidas forman parte del plan de eficiencia y competitividad para este año y el 2027, en el que Ence también quiere poner en marcha soluciones de inteligencia artificial, reingeniería y automatización de procesos. Hay, según indica, una “racionalización de los procesos operativos” que incluye una “reducción ordenada de la estructura de personal”. El plan implica una reducción del 15% de la plantilla conforme a los acuerdos con los sindicatos en Navia y Pontevedra.

La compañía tiene además casi resuelto el problema que más dolor de cabeza le ha dado en los últimos años, el de la prórroga hasta el 2073 de la planta de Pontevedra. El Tribunal Constitucional rechazó un recurso de amparo contra una sentencia del Supremo en la que se avala la concesión, aunque tiene admitido a trámite otro del concello de Pontevedra.

Mientras, Ence continúa su apuesta por las renovables, en la que aprovecha su condición de mayor gestor forestal de España, con 70.000 hectáreas de bosques. Es uno de los pilares del negocio de biomasa. “Impulsamos una plataforma de energías renovables que transforma biomasa local en energía eléctrica, calor industrial y biometano”, dice Colmenares. En el futuro se añadirán combustibles alternativos. Las plantas de biomasa forman parte también de la apuesta por el empleo rural y la autonomía estratégica, afirma.

La rama de la celulosa generó 747 millones en ingresos en el 2025 y las renovables, 206 millones

Un reciente informe de JB Capital cifra en más de 600 millones de euros el valor de empresa de su plataforma de renovables, que incluye, los biofertilizantes, el biometano y el negocio de calor industrial, aparte de la biomasa. Ence tiene el 51% de la filial Magnon Green Energy, dedicada a la biomasa y a los combustibles renovables, además del 75% de otra filial, Magnon Servicios Energéticos, dedicada al calor industrial re­novable.

El año pasado, el negocio de renovables generó unos ingresos de 206 millones de euros, frente a los 747 millones de la actividad de celulosa, que es el gran bastión del grupo. Ence entiende que el conflicto en Oriente Medio no debería dañar esta área de negocio. Al revés, podría servir para potenciar el suministro de proximidad en Europa. Mientras, trabaja en otros proyectos, como el de una planta de fibra reciclada en As Pontes, en A Coruña, para la que ha obtenido 24,7 millones de euros del Perte de descarboni­zación.

Iñaki De las Heras

Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión

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